Miércoles, 08 Julio, 2020


Corte Suprema de EE.UU. invalida una ley estatal antiaborto

Nuevo fallo de la Corte Suprema de EE.UU. contra la agenda conservadora y a favor del aborto Corte Suprema de EE.UU. invalida una ley estatal antiaborto
Orlondo Matamoros | Julio 01, 2020, 06:29

El gobierno del presidente Donald Trump calificó este lunes de "desafortunado" el fallo del Tribunal Supremo que tumbó una ley que habría minimizado el acceso al aborto en Luisiana, en un duro golpe al intento de numerosos estados conservadores de restringir al máximo ese procedimiento legalizado en el país desde hace casi medio siglo.

El presidente del tribunal, John Roberts, se unió a sus cuatro colegas más liberales al dictaminar que la ley que exige que los médicos que realizan abortos deban tener acceso privilegiado a hospitales cercanos viola el derecho al aborto que el tribunal anunció por primera vez en la histórica decisión Roe vs. Wade de 1973.

Los defensores del derecho al aborto denunciaron la ley como un intento de "cerrar las clínicas", porque esos derechos de admisión son muy complicados de conseguir y, a su juicio, innecesarios en el caso de un procedimiento tan seguro en términos médicos como la interrupción del embarazo.

La Corte Suprema ha anulado este lunes la ley aprobada en 2014 por el estado de Louisiana para regular las clínicas de aborto, reafirmando así este derecho frente a la ofensiva legal lanzada por el Partido Republicano.

Los dos jueces nombrados por el presidente Donald Trump, Neil Gorsuch y Brett Kavanaugh, votaron en contra junto con el juez Samuel Alito.

Esa postura de Roberts preocupa a los activistas que defienden el derecho a abortar, que temen que eso anime a los estados conservadores a probar nuevas vías legales para forzar al Supremo a replantearse la legalización del aborto.

En disidencia, el juez Clarence Thomas escribió: "Hoy, la mayoría de la Corte perpetúa su jurisprudencia infundada sobre el aborto al desestimar una ley estatal perfectamente legítima y hacerlo sin jurisdicción". La presencia de los nuevos jueces alimentó las esperanzas entre los opositores al aborto, y los temores del otro lado, de que el Tribunal Supremo se inclinaría a respaldar las restricciones.

El veredicto significa que "las clínicas de Luisiana pueden seguir abiertas para dar servicio al millón de mujeres en edad reproductiva en el estado", afirmó en un comunicado la presidenta del Centro para los Derechos Reproductivos (CRR), Nancy Northup, que defendió a uno de los centros médicos del estado en el litigio. La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Kayleigh McEnany, criticó la decisión.

El fallo principal anuló una ley estatal que requería que los médicos que quisieran practicarle un aborto a una paciente tuviera permiso y acceso para derivarla a un hospital cercano a donde se realizaría el procedimiento, un extremo engorroso que habitualmente niegan los centros hospitalarios para no involucrarse en una cuestión polémica como el aborto y evitar así protestas de colectivos religiosos en sus puertas.

Si el Supremo hubiera dejado en pie la ley, dos de las tres clínicas que aún practican abortos en Louisiana se habrían visto obligadas a cerrar, y "solo quedaría una, con un único médico", para atender a las mujeres del estado, explicó Northup durante una entrevista con Efe en abril.