Domingo, 17 Noviembre, 2019


La sonda espacial ‘Voyager 2’ llega al espacio interestelar

Las sondas Voyager 1 y 2 han superado los límites de la heliosfera  NASA  JPL Las sondas Voyager 1 y 2 han superado los límites de la heliosfera  NASA JPL
Eloisa Felix | Noviembre 07, 2019, 22:54

La nave espacial Voyager 2 ha entrado en el medio interestelar (ISM), la región del espacio fuera del límite en forma de burbuja producida por el viento que sale del sol.

La sonda espacial Voyager 2 llega al espacio interestelar - Foto: NASA NASALos astrónomos, agrega el artículo, pudieron confirmar este importante paso cuando el instrumento de medición de onda de plasma que lleva la sonda detectó un marcado aumento en la densidad de plasma (estado fluido similar al gaseoso).

"Desde un punto de vista histórico, la vieja idea de que el viento solar se iría extinguiendo según te internas en el espacio interestelar no es cierta", afirma Don Gurnett, profesor de la Universidad de Iowa (EE.UU) y coautor de uno de los estudios publicados en Nature Astronomy. Antes se creía que este viento solar se disiparía gradualmente con la distancia, pero el 'Voyager 1' confirmó que había una frontera definida por una súbita reducción de la temperatura y un incremento de la densidad en las partículas cargadas, el plasma.

La Voyager 1 fue, en agosto de 2012, la primera nave en rebasar la heliosfera, una burbuja magnética que envuelve el sistema solar en su viaje por la Vía Láctea.

Allí, en un lugar tan lejos y hasta difícil de imaginar para la mente humana, los instrumentos de ondas de plasma de la nave registraron que la densidad del plasma estaba aumentando, mientras que en el artículo se describe que la sonda está tan lejos, que la información tarda 19 horas en llegar a la Tierra.

La Voyager 1 abandonó la heliosfera a una distancia de 122 unidades astronómicas del Sol (una unidad astronómica equivale a la distancia que separa el Sol de la Tierra) y la Voyager 2, que fue lanzada unos días antes y es la sonda en activo más veterana de la exploración espacial, a 119.

Las observaciones de la Voyager cercanas a la heliopausa muestran magnitudes de campos magnéticos enormes, lo suficientemente grandes como para poder formar una burbuja esférica alrededor del Sol. El instrumento de ondas de plasma de la Voyager 2, que captó un salto en la densidad de plasma: mientras que dentro de la burbuja solar el plasma es caliente y de menor densidad, en el espacio interestelar es más frío y de alta densidad.

"Suponemos que ese límite no es fijo, sino que se mueve hacia adelante y hacia atrás junto con el ciclo de actividad solar" e indicaría que "el Sistema Solar 'respira'", algo que "complicó dramáticamente la imagen", analizó Stone, para quien la diferencia se podría explicar en parte por el hecho de que ambas sondas atravesaron la heliopausa en varias regiones de la heliosfera.

Ahora, "estamos intentando entender la naturaleza de ese límite entre los dos vientos, donde colisionan y se mezclan".

Durarán más que la Tierra. Y la probabilidad de que se topen con algo es de casi cero, aseguró la revista. A pesar de que el plazo inicial del programa se estimó en cinco años, los dispositivos han estado funcionando durante 42 años.

Final de los Voyager.

En el año 1977, solo 20 años después de que la Unión Soviética lanzara el primer satélite, la NASA envió al espacio las sondas espaciales Voyager.