Jueves, 05 Agosto, 2021


Impone récord concentración de CO2, la más alta en 800 mil años

Impone récord concentración de CO2, la más alta en 800 mil años Impone récord concentración de CO2, la más alta en 800 mil años
Orlondo Matamoros | May 16, 2019, 08:59

Los observatorios de Izaña (Tenerife) y Mauna Loa han detectado en las últimas semanas concentraciones de dióxido de carbono (CO2) superiores a 415 ppm (partes por millón), lo que supone un nuevo récord.

Por primera vez en la historia de la humanidad, los niveles de concentración de dióxido de carbono (CO2) han alcanzado niveles catastróficos. No sólo en el tiempo del que tenemos registros, no sólo desde la invención de la agricultura hace 10 mil años. Hay que remontarse a tres millones de años atrás para encontrar un dato tan alto.

La temperatura global del planeta ha subido ya un grado y sigue aumentando.

En 1910, el CO2 atmosférico se mantuvo en 300 ppm, más alto de lo que había sido por lo menos durante unos 800,000 años, pero aumentó en más de 100 ppm en este siglo a medida que los niveles de contaminación se dispararon. "No conocemos un planeta como este", escribió en su cuenta de Twitter el meteorólogo, Eric Holthaus.

No obstante entregó un motivo por el que se pudo haber producido este registro, el investigador aclaró que todo tiene que ver con la utilización de combustibles fósiles.

Esta estación hawaiana, perteneciente a la Administración Nacional Atmosférica y Oceánica de Estados Unidos (NOAA), comenzó a tomar datos en 1956 y es la más antigua del mundo en la medición continua de CO2 atmosférico, por lo que se considera un lugar de referencia para el estudio de los gases de efecto invernadero. "En comparación con el nivel del año pasado, el aumento probablemente será de aproximadamente tres partes por millón, mientras que en años anteriores el crecimiento promedio fue de 2.5 ppm", dijo Ralph Keeling, director del programa de monitoreo de CO2 en el Instituto Scripps.

"Este incremento simplemente no es sostenible en términos de uso de energía y de lo que le estamos haciendo al planeta", advirtió Keeling.

En ese momento, el Ártico estaba cubierto de árboles, no de hielo, y se cree que las temperaturas de verano en el extremo norte alcanzaban alrededor de 59°F.