Viernes, 29 May, 2020


"The Umbrella Academy": la serie que apuesta por superhéroes atípicos

The Umbrella Academy Christos Kalohoridis Netflix
Eduardo Anchondo | Febrero 18, 2019, 09:22

Siete de estos niños fueron adoptados por el excéntrico millonario sir Reginald Hargreeves, un empresario industrial que años después decidió fundar The Umbrella Academy con el fin de prepararlos para un eventual evento apocalíptico que podría destruir la Tierra. Con este hecho, se parodia el inicio de la serie, ya que en el cómic del líder de "My Chemical Romance", 43 bebés nacen inexplicablemente de mujeres desconectadas que no mostraron signos de embarazo un día antes.

Con una buena producción que incluye flashback a su época de oro al frente de Telenoche (primero a 2002 y después a 1989) la elección es quizás la prueba de que aún no estando al aire, siguen siendo la dupla de conductores de noticieros más popular de Argentina.

Mucho más que una serie sobre superhéroes, The Umbrella Academy es una historia sobre la diversidad, que se manifiesta en cada uno de sus personajes.

El fin del mundo es cosa seria y merecedora de un espacio en las noticias.

Número 1, "Niño astrounauta": Luther (Tom Hopper), un gigante con súper fuerza y resistencia extrema. "Nadie puede detener eso eso", cuentan sus protagonistas Tom Hopper y Emmy Raver-Lampman. Un joven con la capacidad de hablar con los muertos que "evitará usar su poder todo lo que pueda".

Pero en "The Umbrella Academy" no todo son secretos y rencores, también hay hueco para las "conexiones especiales" entre los personajes, como la que comparten Luthor y Allison.

Un mono mayordomo, una mucama-madre robot, una vivienda en la luna, viajes en el tiempo y letales asesinos a sueldo amantes de la tortura con máscaras de animales de peluche (Mary J. Blige y Cameron Britton), completan la galería de personajes de corte psicodélico.

Ellen Page ("La joven vida de Juno") es la cara más conocida del elenco en el rol de Vanya, la última integrante del clan que aparentemente no tiene ninguna virtud especial, a excepción de ser una buena violinista.