Viernes, 15 Noviembre, 2019


Expulsa a sacerdote chileno

El papa Francisco destituyó al sacerdote por abusar sexualmente de menores El papa Francisco destituyó al sacerdote por abusar sexualmente de menores
Orlondo Matamoros | Setiembre 19, 2018, 08:04

El sacerdote Cristián Precht, acusado de abusos sexuales en el caso de los maristas y quien ya había cumplido una sentencia canónica por abusos a menores, fue expulsado de la Iglesia chilena, anunció el arzobispado de Santiago.

Las reacciones no se hicieron esperar y José Andrés Murillo, una de las víctimas más conocidas de abusos sexuales en Chile a manos del sacerdote Fernando Karadima se pronunció a través de sus redes sociales.

En diciembre del año pasado, Precht había cumplido un castigo de cinco años por parte de la Justicia Eclesiástica, que le impidió por ese periodo ejercer labores sacerdotales tras ser inculpado de "conductas abusivas con menores y mayores de edad". En 1976, el cardenal Raúl Silva Henríquez lo nombró vicario de la recién creada Vicaría de la Solidaridad, entidad creada para dar auxilio a las víctimas de los derechos humanos durante el Gobierno Militar. "Defenderé mi honor personal y clerical en todas las formas que pueda y cada vez que se viole".

Mientras su caso era estudiado por el Vaticano, el arzobispado de Santiago le ordenó que estableciese su residencia en la capital chilena. El pasado 6 de septiembre, la Corte Suprema le dio la razón.

El papa Francisco expulsó al reverendo Cristian Precht Bañados de Chile, según una declaración de la Arquidiócesis de Santiago. "No hay recurso canónico contra esa decisión pontificia", explica un documento del Vaticano.

Al contrario de lo que sucedió en otros países latinoamericanos, como Argentina, en Chile la Iglesia católica asumió un papel de defensa irrestricta de los derechos humanos desde el mismo 11 de septiembre de 1973 y se impuso con fuerza ante el régimen de Pinochet. Ante la desprotección total, los perseguidos llegaban a la Vicaría a denunciar las desapariciones, detenciones y tormentos.

Los casos de los maristas se suman a otras denuncias de abusos sexuales contra miembros de la iglesia católica, que han llevado al clero del país chileno a la peor crisis de confianza e imagen en su historia.