Martes, 26 May, 2020


El Everest se convierte en el basurero más alto del mundo

El Everest se convierte en el basurero más alto del mundo El Everest se convierte en el basurero más alto del mundo
Orlondo Matamoros | Junio 19, 2018, 20:34

Katmandú, -Décadas de alpinismo comercial convierten al Monte Everest en el vertedero de basura más alto del mundo, pues un creciente número de escaladores prestan poca atención a la huella fea que dejan atrás, advirtieron hoy ecologistas.

Equipos chinos también toman parte en la limpieza de la montaña: el mes pasado desecharon 8,5 toneladas de basura de la cima norte.

Pemja Dorje, habitante 'sherpa' y quien ha escalado la montaña en 18 ocasiones, aseguró que el panorama en la montaña es asqueroso y repugnante, pues existen toneladas de residuos, producto de la gran cantidad de excrementos humanos, botellas vacías, entre otros, los cuales son desechados por los turistas que acuden a la zona. Este año, solamente en la alta temporada de primavera, al menos 600 alpinistas alcanzaron su cima.

En el lado tibetano de la montaña, menos frecuentado, las autoridades exigen la misma cantidad e infligen una multa de 100 dólares por kilo faltante.

En 2017, los alpinistas en la vertiente nepalesa recuperaron cerca de 25 toneladas de desechos sólidos y 15 toneladas de residuos humanos, según el Sagarmatha Pollution Control Committee (SPCC).

Por ejemplo, el gobierno de Nepal obligó a todas las expediciones a pagar un depósito de 4 mil dólares antes de subir, mismo dinero que se les devuelve al bajar de la montaña con un mínimo de ocho kilos de basura por persona.

Para Pemba Dorje Sherpa, el problema principal es la dejadez de los visitantes, a la que se suma el hecho de que algunos responsables oficiales cierren los ojos a cambio de un pequeño soborno.

La guerra de precios entre los distintos operadores ha convertido el Everest en un destino más asequible para cada vez más alpinistas inexpertos.

Los defensores del medioambiente temen además que la contaminación del Everest afecte los ríos del valle situado más abajo. "Luego son arrastrados río abajo durante el monzón", explicó Garry Porter, un ingeniero estadounidense que, con su equipo, estudian la construcción de una estructura de compost a proximidad del campo base, para convertir esos desechos en abono.