Jueves, 16 Setiembre, 2021


Empate a uno en el azteca

Orlondo Matamoros | Junio 12, 2017, 20:23

México y Estados Unidos se enfrentan este domingo 11 de junio de 2017 a las 19:30 horas, en el Hexagonal Final de CONCACAF en busca de su boleto a Rusia 2018.

En un partido emocionante, Michael Bradley puso en ventaja a la visita al minuto 6 luego de interceptar el balón tras un pase de Javier Hernández y aprovechar la mala posición de Guillermo Ochoa para vencerlo con un 'sombrerito' a 34 metros de distancia.

Bradley y su estupendo gol parecían abrir la posibilidad a una victoria histórica, pero la selección mexicana supo recuperarse con las individualidades.

Conocidos los esquemas, ambos directores técnicos tomaron sus decisiones para la segunda parte. No pudo ser, Estados Unidos sacó su tercer empate en el Coloso de Santa Úrsula en su historia frente al tricolor.

Incidencias: Partido de la sexta jornada del hexagonal final de la Concacaf para el Mundial de Rusia jugado en el Estadio Azteca de la Ciudad de México antes unas 80.000 personas. Ahora, los de Osorio ya están pensando en la Copa Confederaciones y en el próximo domingo cuando debutarán ante el Portugal de Cristiano Ronaldo.

Con este resultado, México se afianzó como líder del hexagonal con 14 puntos.

Arena decidió echarse aún más para atrás, aceptando por muy bueno el punto que sumaba, en tanto que Osorio -insatisfecho por lo obtenido- comenzó a hacer movimientos, pero los cambios del entrenador del Tricolor fueron en favor de su contrincante, quien se dio cuenta que el somnoliento juego mexicano poco daño le haría. Luego de mantener el primer puesto, México ya se prepara para disputar la Copa Confederaciones en Rusia. El único ataque claro fue a través de un tiro libre que Héctor Herrera mandó al travesaño en el minuto 70.

Para la parte complementaria Estados Unidos quiso sorprender y fiel a su estilo esperaba cazar a su rival con un error para matarlo.

Pocos segundos después del remate de Herrera, Bradley estuvo apunto de volver a marcar un golazo, al intentar un remate de volea inalcanzable para Ochoa, que terminó raspando el poste.

Dos minutos más tarde llegó la joya del partido, una verdadera obra de arte de Michael Bradley, quien recuperó la pelota en medio campo, quitó un rival y picó la pelota, fuera del área, por encima de Guillermo Ochoa para gritar con todo el 0-1.