Jueves, 13 May, 2021


Advierte canciller venezolana que llevará caso Ayotzinapa a la OEA

Orlondo Matamoros | Junio 12, 2017, 23:06

En representación de los países del bloque del Caribe, el canciller de Bahamas, Darren Henfield, propuso que los gobiernos "instruyan a sus representantes permanentes en la OEA a continuar los esfuerzos para que tengamos una reunión antes de la Asamblea en México".

Mientras que la del Caricom era moderada, el otro texto incluía varias exigencias a Venezuela, incluyendo la liberación de líderes opositores presos, fijación de un calendario electoral y el cese del llamado a una Asamblea Constituyente por parte de Maduro.

México encabeza un grupo de 15 países de continente que en foros de la Organización de Estados Americanos acusan a Nicolás Maduro de crear un clima de "desconfianza" y de "crisis política".

Al efecto, el secretario general de la OEA, Luis Almagro, advirtió que la crisis de Venezuela "sigue en la agenda" pese a que este miércoles no hubo acuerdo para aprobar una declaración al respecto.

Asimismo, planteaba "establecer un grupo u otro mecanismo de facilitación para apoyar un nuevo proceso de diálogo" y "promover la implementación oportuna de los compromisos que asuman las partes".

En lo que sí coincidían los dos proyectos era en pedir el cese de la violencia a todas las partes, un nuevo proceso de diálogo, la creación de un grupo que lo acompañe y en la invitación a Venezuela a reconsiderar su decisión de dejar la OEA.

Ninguna de estas propuestas es de consenso, por lo que no resultó tarea sencilla llegar a un texto que obtuviese los 23 votos necesarios, es decir los dos tercios de los 34 Estados representados (todos menos Cuba).

"El regreso de Venezuela a la OEA para anotarse en la reunión (de cancilleres del miércoles) y confirmar la asistencia a la Asamblea es un enorme triunfo de la OEA y un paso importantísimo para los resultados que debemos obtener sobre la situación de crisis en Venezuela", dijo en declaraciones a periodistas.

Venezuela anunció su retiro de la OEA a fines de abril, pero la salida efectiva del organismo hemisférico tomaría unos dos años, en los cuales el país petrolero tendrá los derechos de cualquier miembro pleno.

También criticó la Constituyente la vicepresidenta y ministra de Relaciones Exteriores de Panamá, Isabel Saint Malo de Alvarado.

"El país ha dejado de ser una democracia", fue lo declarado por Videgaray en días anteriores a la reunión, aunque esta opinión y algunas casos denunciados sobre abusos fueron denunciados por el canciller mexicano durante la reunión.