Суббота, 08 Мая, 2021


Nuevos países se suman al boicot contra Catar

Orlondo Matamoros | Июня 09, 2017, 10:28

Al mismo tiempo, el ministro ha descartado que la situación actual degenere. "Una solución militar no es una opción", añadió.

Marruecos evitó hoy posicionarse ante a la crisis diplomática en el Golfo Pérsico al limitarse a declarar que observa los últimos acontecimientos a raíz de la tensión diplomática de Catar con Arabia Saudí, los Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Egipto y Chad.

Sin llegar a pedir un cambio de régimen en Qatar, los dos países exigieron que modifique su política y reintegre el consenso regional sobre los temas sensibles de los movimientos islamistas radicales y los lazos con el Irán chiita, gran rival del reino saudí en la región.

Después de la suspensión de los vuelos también entre Catar y Arabia Saudí, EAU y Baréin, Qatar Airways está fletando vuelos especiales con escala en Omán y en Kuwait para empezar a evacuar a sus ciudadanos de esos tres países, que dieron 14 días de plazo a los cataríes para que abandonen sus territorios.

"El presidente se ofreció para ayudar a las partes a resolver sus diferencias, incluyendo mediante una reunión en la Casa Blanca si es necesario", indicó la Casa Blanca en un comunicado.

En una entrevista por teléfono con el emir de Catar, Tamim Ben Hamad Al Thani, el presidente francés Emmanuel Macron dijo estar dispuesto a apoyar "todas las iniciativas para favorecer la moderación".

El Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), creado en 1981, reúne a las monarquías petroleras sunitas que controlan un tercio de las reservas mundiales de crudo.

Arabia Saudita y sus aliados, que rompieron relaciones con Doha, publicaron este viernes una lista de personas y organizaciones vinculadas a actividades "terroristas" respaldadas por Catar. El conjunto de acciones punitivas contra Qatar se produjo mientras el emir de Kuwait, jeque Sabah Al-Ahmed Al-Jaber Al-Sabah, se reunía anoche en Dubai con el vicepresidente y primer ministro emiratí, jeque Mohammed bin Rashid Al Maktoum, también gobernante de ese emirato.

El ministro de Exteriores emiratí, Anwar Gargash, puso varias condiciones para atajar la crisis, como que Catar ponga fin a los programas 'extremistas' de su cadena de televisión Al Jazeera y tome medidas contra los miembros de los Hermanos Musulmanes refugiados en Doha.

Con alimentos y otros suministros interrumpidos y crecientes temores sobre mayores turbulencias económicas, bancos y empresas en los estados árabes del Golfo estaban tratando de mantener vínculos comerciales con Catar y evitar una costosa liquidación de activos.

Catar rechaza todas las acusaciones y asegura que la crisis es la consecuencia de las falsas declaraciones de su emir sobre Irán y los Hermanos Musulmanes, publicadas por la agencia de noticias que, según las autoridades, fue pirateada.