Sábado, 19 Octubre, 2019


Presidente ecuatoriano dispone toque de queda y militariza Quito

Crisis en Ecuador: Indígenas volvieron a rechazar el llamado diálogo del presidente Lenín Moreno En vivo | Manifestantes saquean edificio público en violenta protesta en Quito
Orlondo Matamoros | Octubre 13, 2019, 01:52

En su respuesta, la Conaie señaló que el diálogo propuesto "se ha sustentado durante este proceso de resistencia en una de las peores masacres en la historia del Ecuador, una violencia exacerbada interpuesta por la fuerza pública y militar". Producciones periodísticas de calidad sobre temas sorprendentes y de amplio interés social.

De esta manera el gobierno endureció el "estado de excepción" que impuso el 3 de octubre y bajo el cual había movilizado las Fuerzas Armadas para contener el orden público.

Un grupo de manifestantes resisten a la represión de los cuerpos de seguridad de Ecuador.

Amparado en esas facultades especiales, que en principio permiten restringir algunos derechos por 30 días, ya había dispuesto el toque de queda nocturno alrededor de los edificios públicos de Quito tras los primeros enfrentamientos de los indígenas con la policía.

La funcionaria acompañó sus tuits con videos en los que aparecen varias personas causando destrozos y saqueando oficinas, así como columnas de humo saliendo del edificio de la Contraloría, cercano a la sede de la Asamblea Nacional. La sede quedó envuelta en una espesa humareda.

La ministra de Gobierno (Interior), María Paula Romo, anunció en Twitter el desalojo de la zona, donde se registran disturbios por las medidas económicas, para "que los equipos de rescate puedan atender el incendio y el personal que está dentro". La Policía ha detenido a 30 personas, añadió.

Esta nueva ola de violencia la protagonizan especialmente los sectores más radicalizados, especialmente estudiantes universitarios y partidos de izquierda.

El movimiento indígena se mantuvo al margen de la toma de la Contraloría, y aclararon que ellos no tuvieron nada que ver con ese episodio.

El lunes, cuando indígenas empezaron a llegar a Quito para protestar contra los ajustes pactados por el gobierno con el FMI, los manifestantes intentaron asaltar las sedes del Parlamento y de la Contraloría.

La organización reconsideró su negativa inicial y aceptó un encuentro cara a cara con el presidente para discutir "la derogatoria o revisión del decreto" sobre las reformas económicas, tras las protestas que dejaron cinco muertos y casi 2.000 heridos y detenidos.