Lunes, 24 Junio, 2019


Abusos en la Iglesia

Benedicto XVI dejó de ser el máximo jerarca de la iglesia Católica en febrero de 2013. Lo sucedió el papa Benedicto XVI dejó de ser el máximo jerarca de la iglesia Católica en febrero de 2013. Lo sucedió el papa
Orlondo Matamoros | Abril 15, 2019, 08:55

El documento de 18 páginas titulado "La Iglesia y los abusos sexuales" será publicado en la revista mensual "Klerusblatt", dedicado al clero católico en Baviera, y fue adelantado hoy por varios medios de comunicación, incluido el diario italiano "Corriere della Sera", o la agencia católica de noticias Aciprensa. Y "de la fisonomía de la revolución de 1968 forma parte también el hecho de que la pedofilia fue diagnosticada como permitida y conveniente".

El texto (escrito originalmente en alemán), se subdivide en tres partes, en las que Benedicto XVI comienza con este contexto histórico. Así por ejemplo los "clubes de homosexuales que actuaban más o menos abiertamente y cambiaban significativamente el clima que se vivía en los seminarios"; o algunos seminarios de Alemania donde -junto a los candidatos al sacerdocio- vivían laicos que se formaban para ser agentes pastorales, varios de ellos con sus esposas e hijos en el mismo lugar.

Y hasta hace referencia al caso de un obispo, que había sido antes rector de un seminario, que había hecho que los seminaristas "vieran películas pornográficas con la intención de que estas los hicieran resistentes ante las conductas contrarias a la fe". Para Benedicto XVI en los 80′ sobre los asuntos de pedofilia "los derechos de los acusados debían ser garantizados antes que todo, hasta el punto de excluir todo tipo de condena".

Entonces, "independientemente de este desarrollo", señala Benedicto XVI, hubo "un colapso de la teología moral católica que dejó a la Iglesia indefensa ante esos procesos en la sociedad".

También da cuenta de la evolución del proceso para imponer la pena máxima a un sacerdote pederasta, o sea, la expulsión del estado clerical, que se dio cuando "de acuerdo con el papa Juan Pablo II" se decidió que era "adecuado" asignar estos casos "a la Congregación para la Doctrina de la Fe", cuando él estaba al frente.

Joseph Ratzinger, que renunció al pontificado en febrero del 2013 y que ha roto su silencio en contadas ocasiones, asegura que antes de publicarlo contactó con el papa Francisco y con el secretario de Estado, el cardenal Pietro Parolin. La supresión de Dios en Occidente es terrible. "Sin ambages interpela y responde: "¿Por qué la pedofilia alcanzó tales proporciones? "Al final, eso se explica por la ausencia de Dios", convertido en una "preocupación de orden privado de una minoría" de fieles, continuó. "Nosotros, cristianos y sacerdotes, también preferimos no hablar de Dios porque este discurso no parece ser práctico". El escritor británico y uno de los biógrafos del papa Austen Ivereigh proponía incluso que la próxima vez "cualquier texto o declaración (del papa emérito) se realizase a través de la oficina de prensa del Vaticano, a todos los medios al mismo tiempo, y con una nota explicativa". "Se habla de ella casi exclusivamente en categorías políticas y esto se aplica incluso a obispos que formulan su concepción de la Iglesia del mañana casi exclusivamente en términos políticos", agrega. Muchos casos se remontan a décadas antes de los años 60. Sin embargo, para Ratzinger "una Iglesia que se hace a sí misma no puede constituir esperanza". "También hoy en la Iglesia hay muchas personas que humildemente creen, sufren y aman, y en los que se muestra el verdadero Dios, el Dios que ama", cierra. "La Iglesia de hoy es como nunca antes una Iglesia de mártires y, por tanto, testigo del Dios vivo".