Viernes, 18 Enero, 2019


Los Obispos del Comité Permanente tendrán audiencia con el Papa — Chile

Papa Francisco recibirá a obispos chilenos el 14 de enero | La Gente Obispos mexicanos pedirán a Vaticano contar con una comisión para prevenir abusos sexuales
Orlondo Matamoros | Enero 13, 2019, 20:29

En conversación con El Diario de Cooperativa, Sánchez añadió que algunos de estos integrantes del Comité Permanente de la Conferencia Episcopal "no han sido capaces de entender la real dimensión y la real profundidad del problema".

La petición la formalizará en febrero próximo, durante la cumbre de los presidentes de conferencias episcopales a la cual asistirá el Papa Francisco, y contempla contar con un Equipo Nacional para la Protección del Menor para prevenir el abuso sexual en el clero diocesano y en toda la Iglesia.

La audiencia fue solicitada por la CECh en noviembre pasado como parte de las conclusiones de su asamblea plenaria y tiene por objetivo informar las medidas que ha tomado hasta ahora la Iglesia católica chilena en esta materia.

También las críticas apuntan a los que viajaron a reunirse con Francisco, entre los que se encuentran dos religiosos indagados como imputados por la arista del encubrimiento de delitos sexuales: el arzobispo de Santiago, Ricardo Ezzati, y el presidente de la Conferencia Episcopal, Santiago Silva.

Otro elemento que cruza la reunión es la indefinición del Vaticano respecto de la sucesión de Ezzati al mando del arzobispado de Santiago.

En dicha oportunidad, el papa convocó a los 34 obispos chilenos, que presentaron su renuncia en bloque y reconocieron que habían cometido "graves errores y omisiones" ante la crisis.

Desde esa fecha, el pontífice argentino, en cruzada por cumplir su promesa de "tolerancia cero" ante crímenes sexuales, aceptó la renuncia de siete obispos chilenos, expulsó del sacerdocio a otros dos obispos eméritos y a los sacerdotes Fernando Karadima y Cristián Precht.

En tanto, Fiscalía de O'Higgins continúa investigando 148 casos de presuntos abusos sexuales cometidos por personas vinculadas a la Iglesia católica, que afectan a un total de 255 víctimas.