Domingo, 20 Enero, 2019


Chillida Leku prepara su reapertura ocho años después

Grupo visitando Chillida Leku bajo la sombra de'Buscando la luz I Grupo visitando Chillida Leku bajo la sombra de'Buscando la luz I
Eduardo Anchondo | Enero 12, 2019, 23:57

Desde enero de 2011 el museo podía visitarse únicamente bajo cita previa, pero actualmente en Chillida Leku se están llevando a cabo trabajos de restauración que permitirán acoger a un flujo continuado de visitantes mayor para disfrutar del centro. Asimismo, la galería de arte Hauser & Wirth, que ha asumido la representación de la familia desde finales de 2017, está trabajando en estrecha colaboración con esta para salvaguardar su legado, gracias a su experiencia de más de 26 años en el sector.

Chillida, orientado por el sentido práctico con el que su esposa, Pilar Belzunce, dirigió su carrera, adquirió ese año la finca, y el caserío fue vaciado y rehabilitado con la colaboración del arquitecto Joaquín Montero, para convertirse en taller del escultor, primero, y parte fundamental del museo después.

Maegth había muerto y Chillida, que había trabajado con él toda su vida, decidió que había llegado el momento de "intentar ir por libre sin seguir la disciplina de ninguna galería y haciendo las cosas de otra manera", según relató su hijo Luis, exdirector de Chillida-Leku. - El 5 de septiembre de 1981 falleció en Saint-Paul-de-Vence, un pequeño pueblo francés próximo a Niza, el marchante de arte y prestigioso galerista galo Aimé Maeght, una muerte que, a la postre, se convirtió en el germen del último gran proyecto de uno de los ilustres artistas de su nutrida nómina de representados, Eduardo Chillida.

Comenzaron entonces largas negociaciones con las instituciones vascas, que no fructificaron porque, en aquella situación económica, resultaba inasumible la adquisición pública del museo en las condiciones que los Chillida planteaban, entre ellas, que el museo conservara su carácter monográfico. Su labor al frente del museo guipuzcoano se realizará en estrecha colaboración con la familia Chillida, que sigue ostentando la propiedad y controla la gestión del museo.

Sin embargo, de forma sorpresiva la Diputación renunció a entrar en la operación y esta opción se frustró, lo que llevó a los Chillida a "cerrar cualquier posibilidad de acuerdo futuro" para reabrir el museo de la mano de las instituciones. El proyecto cuenta, asimismo, con la aportación del arquitectoPiet Oudolf, pionero del movimiento "New Perennial" que introducirá sutiles elementos paisajísticos. Sus diseños de jardines y paisajes -entre los que destacan el Jardín Lurie de Chicago o la High Line de Nueva York- se asientan sobre premisas ecológicas.

Massagué ha mostrado sus deseos de que en su nueva etapa el espacio dedicado al escultor guipuzcoano sea un "lugar de encuentro internacional, buscando la complicidad con el territorio y la sociedad local".

Como el Chillida Leku se encontraba en buen estado, las obras están consistiendo más en una actualización suave de las instalaciones que en una renovación y el caserío que es sede central del museo mantendrá la estructura y el aspecto con el que Chillida lo concibió. Se mejorará, eso sí, su iluminación y también se trabaja en la accesibilidad del edificio para las personas con movilidad reducida y en dotar al centro de un espacio de bienvenida a los visitantes, una cafetería y una tienda, así como en la adecuación del aparcamiento.

Chillida Leku está ubicado a las afueras de Hernani, muy cerca de San Sebastián (País Vasco) y está compuesto por un paraje de esculturas al aire libre y un espacio de exposiciones en el interior del caserío de Zabalaga; una construcción tradicional vasca construida en el siglo XVI. El escultor buscaba un hogar para sus obras -un "lugar" (en euskera, leku)- donde las generaciones futuras pudieran conocer y experimentar su arte en un emplazamiento inigualable.

En las once hectáreas que rodean el caserío pueden verse cerca de cuarenta de sus piezas, entre ellas Buscando la luz I (1997) o Lotura XXXII (1998), ambas ejecutadas en acero corten, material común en la industria vasca.