Domingo, 20 Enero, 2019


Estados Unidos amenazó con expulsar a El Salvador del TLC

Trump expulsaría al país y otros dos del DR-Cafta Trump amenaza con una "Guerra Comercial" a la República Dominicana
Orlondo Matamoros | Enero 11, 2019, 02:42

Ahora que el gobierno del presidente Donald Trump negoció el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), estudia expulsar a varios países del acuerdo paralelo, el Tratado de Libre Comercio con República Dominicana y Centroamérica (CAFTA-DR).

La preocupación con El Salvador y República Dominicana es si sus posiciones en el CAFTA le han dado a China acceso de puerta trasera a los mercados de los Estados Unidos.

El gobierno estadounidense pretenden sacar a varios países del TLC, entre los que están Nicaragua, El Salvador y República Dominicana.

Si los tres países pierden su acceso al TLC o DR-CAFTA (Dominican Republic-Central America Free Trade Agreement, en inglés), no perderían la posibilidad de vender sus productos en Estados Unidos.

El hecho de que Estados Unidos esté cambiando sus miras al acuerdo de Centroamérica no es necesariamente una sorpresa.

Roberto Lorenzana dijo que de cancelarse el TLC, Estados Unidos dañaría más a las empresas norteamericanas.

El DR-Cafta fue firmado en agosto de 2004 por cinco países centroamericanos (Costa Rica, El Salvador, Nicaragua, Honduras, y Guatemala) a los que se sumó República Dominicana, país que lo puso en vigor el 1 marzo de 2007, y le garantizó un acceso al 97% de las mercancías exportadas hacia Estados Unidos con arancel cero y una protección arancelaria de bienes considerados sensibles para los sectores productivos, incluyendo un período de hasta 25 años para los bienes de la "rectificación técnica" (arroz, pollo, habichuelas, maíz, ajo, cebollas, leche y azúcar), contemplados en el Acuerdo de Marrakech/GATT, de aranceles aduaneros y comercio.

Recuerda que la administración Trump ha estado imponiendo sanciones y aumentando la presión económica y política sobre Nicaragua a medida que el gobierno de Ortega ha aumentado su poder autoritario. Washington retiró sus embajadores de El Salvador y República Dominicana hace unos meses después que los dos países rompieron relaciones con Taiwán en busca de un acercamiento, un adversario comercial de Estados Unidos que Washington ha acusado de "actividad económica predatoria". "Al transformar nuestro hemisferio en una poderosa área de libre comercio, promoveremos la gobernabilidad democrática y los derechos humanos y la libertad económica para todos", indicó el expresidente en aquel momento.

"El comercio es una herramienta, pero no es una panacea", dijo Farnsworth, quien ahora es vicepresidente del Consejo de las Américas en Washington. "El asunto es: ¿está llevando el comercio a los resultados que buscamos o sencillamente es un salvavidas económico de una dictadura autoritaria?"

Actualmente, Estados Unidos sigue siendo el principal destino de exportación de los productos dominicanos, por lo que una guerra comercial impuesta por esa nación sería un lastre para la economía, alegando autoritarismo en el caso de Nicaragua y "lazos cuestionables" en el caso de El Salvador y de este país.

Asimismo, la administración Trump ve la firma de la Iniciativa de la Nueva Ruta de la Seda de China, el programa global de préstamos, como una trampa de deuda que alimenta una mayor dependencia económica.

El gobierno ha enviado una señal clara con el nuevo TLCAN sobre sus intenciones sobre China. "Lo que es fundamental es que a Estados Unidos le preocupa el aumento de la influencia china en la región, y estudia todos los instrumentos a su disposición para contrarrestar esa influencia".

Al gobierno estadounidense todavía le quedan muchas discusiones difíciles por delante. Las autoridades tienen que encontrar mecanismos para sacar a Nicaragua y República Dominicana del acuerdo, porque no hay una cláusula específica en el acuerdo.

Miller no ve ningún mecanismo fácil para sacar a los tres países pero dijo que se puede lograr. Una forma, afirmó, es que los suspendan sobre la base de preocupaciones de seguridad nacional.

"Un objetivo de seguridad nacional se está convirtiendo en la nueva justificación favorita de este gobierno para cualquier cosa relacionada con América Latina", dijo Miller.

Cárdenas dijo que el gobierno tiene que tener cuidado de que los cambios no afecten a los ciudadanos a los que quieren proteger. "Cómo responder a la crisis en Nicaragua sin empeorar las vidas de los nicaragüenses comunes. Pero no se puede dejar pasar".