Miércoles, 12 Diciembre, 2018


García Juliá, el pistolero de la extrema derecha que no miraba atrás

Años después Español detenido en Brasil por terrorismo pasó por Bolivia
Orlondo Matamoros | Diciembre 08, 2018, 07:29

Rosseti dijo que García, de 63 años de edad, vive en Brasil desde por lo menos 2001, cuando entró al país con documentos venezolanos a nombre de Genaro Antonio Flores Mategrán.

Las autoridades españolas habían solicitado a las brasileñas la extradición de García Juliá, que tenía 24 años cuando perpetró la masacre. No obstante, 14 años después, aprovechó una libertad condicional para fugarse a Sudamérica.

Cuando se pronuncie la Fiscalía sobre la posible extradición de García Juliá, la sección primera de la Audiencia Nacional, que fue la que le condenó a 193 años de cárcel, tendrá que emitir un auto en el que ordene, en su caso, que se inicien los trámites de extradición, que correrán a cargo del servicio de Ejecutorias al ser una sentencia firme.

Carlos García Juliá pasó de ser un asesino fugado cuando en 1994 dejó de dar señales de vida en Paraguay a dedicarse al narcotráfico en Bolivia, tras lo que siguió su huida por cuatro países más: Chile, Argentina, Venezuela y Brasil, donde ha sido finalmente detenido y se dedicaba a conducir para Uber.

Fuentes de la embajada española confirmaron a Efe que García Juliá fue detenido el miércoles en el estado de Sao Paulo por agentes de la Policía Federal y está bajo su custodia, aunque por el momento este cuerpo policial no ha ofrecido información sobre la detención del ultraderechista.

En ese momento se iniciaron las gestiones de solicitud para su extradición y, tras cotejar las huellas dactilares y corroborar que se trataba de la persona buscada, se pusieron en marcha las gestiones documentales para ejecutar su detención y extradición a España.

García Juliá fue condenado en 1980 por formar parte de un "grupo activista e ideológico, defensor de una ideología política radicalizada y totalitaria, disconforme con el cambio institucional que se estaba operando en España", según reza la sentencia.

El 24 de enero de 1977, dos pistoleros irrumpieron en el despacho laboralista de Comisiones Obreras en el número 55 de la calle Atocha.

Fueron asesinados los abogados Enrique Valdelvira Ibáñez, Luis Javier Benavides Orgaz y Francisco Javier Sauquillo, así como el estudiante de Derecho Serafín Holgado y un administrativo, Ángel Rodríguez Leal.

Ese cambió concluyó un año después con la llegada de la Constitución de 1978.

Entierro de los abogados de Atocha, en 1977.

El 12 de marzo siguiente fueron detenidos los autores materiales del atentado: Carlos García Juliá, José Fernandez Cerrá y Fernando Lerdo de Tejada, miembros del autodenominado 'comando Hugo Sosa', vinculado a la Alianza Apostólica Anticomunista (Triple A); así como el entonces secretario provincial del sindicato vertical del Transportes de Madrid, Francisco Albalejo, como inductor del ataque. Cada año, el 24 de enero, se recuerda en madrid la matanza de Atocha con actos en la plaza de Anton Martín, donde una escultura, 'El Abrazo', de Juan Genovés, rinde memoria a los abogados muertos y las víctimas del atentado.