Sábado, 15 Diciembre, 2018


Un precioso diamante rosa se vendió en casi 50 millones de USD

El Pink Legacy un diamante de casi 19 quilates fue subastado este 13 de noviembre del 2018 por más de USD 50 millones en Ginebra El Pink Legacy un diamante de casi 19 quilates fue subastado este 13 de noviembre del 2018 por más de USD 50 millones en Ginebra
Eduardo Anchondo | Noviembre 14, 2018, 07:19

Un excepcional diamante rosa de 18,96 quilates fue vendido el martes por casi 50 millones de dólares (44 millones de euros), un precio récord por quilate para una piedra de este color, por la casa de subastas Christie's en Ginebra.

Los diamantes de este tipo y de más de diez quilates son casi desconocidos en las salas de venta.

El responsable internacional de joyería en Christie's, Rahul Kadakia, había anticipado que la puesta a la venta de un diamante con las características del "Pink Legacy" causaría un gran alboroto entre coleccionistas y conocedores en todo el mundo.

Incluso, forma parte también de los diamantes de tipo IIa, que contienen muy poco o ningún rastro de nitrógeno, entrando así en la categoría reservada a menos de 2% de los diamantes, según los expertos.

El Pink Legacy perteneció a la familia Oppenheimer durante décadas, según Christie's que no quiere revelar el nombre de su actual propietario.

"El diamante proviene de las minas de Sudáfrica".

El diamante, de color rosado intenso, fue adjudicado por un precio total de 50.375.000 dólares (44.613.000 euros) a la joyería de lujo estadounidense Harry Winston, que lo rebautizó de inmediato como "Winston Pink Legacy", ha confirmado a Efe la directora de comunicación de la compañía, Alexandra Kindermann.

"2,6 millones de dólares por quilate, es un récord mundial por quilate para un diamante rosa", señaló François Curiel, responsable de Christie's en Europa. Los diamantes de este tipo forman parte de los más puros químicamente, con, a menudo, "un brillo y una transparencia excepcional", según Christie's. Pero su comprador se desistió luego y la casa Sotheby's estuvo obligada a comprar la piedra para revenderla en 2016 en Hong Kong por 71,19 millones de dólares.