Viernes, 16 Noviembre, 2018


Cientos de fosas comunes de víctimas del Dáesh en Irak

Imagen tomada en 2015 de bolsas de plástico con restos de ejecutados por el Estado Islámico encontrados en una fosa común en la ciudad iraquí de Tikrit Hallan restos de niños, mujeres y ciudadanos extranjeros en fosas comunes de ISIS en Irak
Orlondo Matamoros | Noviembre 08, 2018, 02:36

Naciones Unidas informa que al menos 202 fosas comunes con restos de miles de cadáveres fueron halladas en las zonas de Irak que fueron controladas por el grupo terrorista ISIS entre 2014 y 2017.

Las fosas datan de entre 2014 y 2017, cuando el violento grupo gobernó algunas de las principales ciudades y pueblos del país y las declaró parte de su autoproclamado califato.

El número de cuerpos en las fosas oscila entre varios y miles, como puede ser el caso de una cueva natural al sur de Mosul, la antigua "capital" del EI en el norte de Irak, llamada "Khasfa" (precipicio en árabe) donde, según los habitantes, los yihadistas ejecutaban a diario a decenas de iraquíes, sobre todo a miembros de las fuerzas de seguridad.

No obstante, según las estimaciones actuales, de 6.000 a más de 12.000 víctimas podrían estar enterradas en las fosas comunes descubiertas, que albergan los restos de mujeres, niños, ancianos y personas con discapacidad, así como de miembros y exmiembros de las Fuerzas Armadas y la Policía iraquíes, y de algunos trabajadores extranjeros.

En su informe, la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas para Irak y la oficina de derechos humanos de la ONU piden a las autoridades iraquíes que preserven estos lugares para poder obtener pruebas de los crímenes yihadistas y dar respuestas a las familias de los desaparecidos.

La existencia de estas fosas comunes se documenta en las provincias de Nínive, Kirkuk, Saladino y Al Anbar, en el norte y en el oeste del país.

Los investigadores de la ONU en agosto comenzaron a recopilar pruebas sobre crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad o genocidio para que los tribunales iraquíes los usaran en juicios de acusados jihadistas.

"El trauma de las familias" por los crímenes del EI "perduran", ya que "estas tumbas contienen los restos de aquellos asesinados sin piedad por no seguir la ideología y normas retorcidas del EI, incluidos las minorías étnicas y religiosas", aseguró la Alta Comisionada para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, en un comunicado.

En 2003, cuando Sadam Husein fue derrocado, ya había en Irak al menos un millón de desaparecidos.

"Determinar las circunstancias de estos numerosos muertos será una etapa importante en el proceso de duelo de las familias y en el recorrido para garantizar el derecho a la verdad y a la justicia", afirmó el representante especial de la ONU en Irak, Jan Kubis. Según el informe, las familias de desaparecidos deben dirigirse a cinco administraciones distintas, "un proceso que toma mucho tiempo y es frustrante".