Miércoles, 21 Noviembre, 2018


Crea agenda con dibujos para su abuela que no sabe leer

Encarna Alés posa con la página de su agenda dedicada a la Cruz Roja y su hospital de referencia Encarna Alés posa con la página de su agenda dedicada a la Cruz Roja y su hospital de referencia. Cortesía de Pedro Ortega
Eduardo Anchondo | Agosto 10, 2018, 12:14

Los chicos, por su parte, se las ingenian para devolver todo ese cariño de alguna manera.

Buscar los contactos a los que necesita realizarle una llamada es una tarea sencilla para Encarna, ya que, desde hace 20 años, su nieto Pedro Ortega le hace una agenda telefónica conformada por dibujos: cada dibujo significa un elemento que se relaciona con la persona a la que su abuela quiere llamar.

Hace 20 años, cuando apenas tenía 11, el joven le solucionó un gran problema a su abuela: a la señora le encanta hablar por teléfono, pero no sabe leer.

Puesto que a su abuela le fascina llamar a sus amigos, pero no podía leer los nombres en su agenda, su nieto decidió hacerle dibujos para que pudiera identificarlos.

En España, una historia ha conmovido a la población, luego de que se diera a conocer que un niño hizo que su abuela aprendiera a identificar los contactos de su agenda telefónica, pese a que ella no sabe leer. "Nos lo pasamos en grande actualizando la agenda", tuiteó Ortega.

El sitio español explica que el nieto ahora vive en Sevilla, es el responsable de comunicación de Izquierda Unida en Andalucía, y su abuela, Encarna Alés, lleva sus 74 años viviendo en Linares.

"Yo siempre he intentado pasar mucho tiempo con ella y de esas conversaciones ideamos el sistema y pensamos que sería una buena idea", explicó Pedro.

"Cuando hicimos la primera versión de la agenda, mi hermano tenía como mascota un conejo blanco, así que le pusimos junto a su teléfono, el dibujo de un conejo". La mujer antes dependía de su marido, que sí sabía leer, para que le diga qué contacto era cada número.

La misma Encarna cuenta que toda su familia durante años ha tratado de ayudarla, pero que ella no consigue avanzar.

La mujer dejó el colegio a los ocho años para ir a trabajar (Verne).