Miércoles, 14 Noviembre, 2018


Comisión Europea "acelera preparativos" por si no hay acuerdo en Brexit

Nuevo negociador Brexit Comisión Europea “acelera preparativos” por si no hay acuerdo en Brexit
Orlondo Matamoros | Julio 22, 2018, 16:11

"No es evidente ni obvio que el Gobierno de Reino Unido tenga la mayoría para ningún tipo de Brexit, francamente", sostuvo, antes de afirmar que Irlanda debe "acelerar los preparativos para un escenario en el que no haya acuerdo".

Con esas palabras volvió a rechazar el contenido del acuerdo alcanzado con Bruselas en diciembre, cuando se comprometió a mantener a Irlanda del Norte alineada con algunas normas de la unión aduanera y el mercado único para evitar el restablecimiento de una barrera estricta, clave para la economía de la isla y su proceso de paz.

"Espero que se observen los detalles de todo esto con energía renovada, vigor y vitalidad", dijo Raab en un comunicado antes de la reunión con el negociador jefe de la Unión Europea, Michel Barnier. A eso se une la preocupación de que May esté "retrocediendo" en la promesa inicial de dar una garantía legalmente vinculante de que habrá una alineación entre el norte y el sur de la frontera, en caso de que el brexit se haga efectivo sin acuerdo.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha estimado que el impacto económico del salida de Reino Unido de la Unión Europea tendrá un impacto en el bloque comunitario de hasta el 1,5% del PIB, dependiendo de en qué términos se produzca la salida británica, según se desprende de un informe publicado por la institución financiera este jueves.

Raab sustituyó a David Davis, quien renunció hace dos semanas para protestar por el Brexit "suave" adoptado por la primera ministra británica, Theresa May.

El negociador europeo, quien debe informar el viernes a los ministros de Asuntos Europeos del bloque del estado de la negociación, consideró por su parte "urgente convenir una red de seguridad jurídica para Irlanda e Irlanda del Norte".

Entre los ámbitos sobre los que podrían haber consecuencias, el ejecutivo comunitario cita los controles en las fronteras exteriores de la UE y "las diferentes reglas aplicables a las transferencias de datos" a ambos lados del Canal de la Mancha. Por ello se preguntó "cómo vamos a poder proteger a los consumidores europeos, ¿cuál sería la base que nos permitiría aceptar la libre circulación de bienes?", dijo un Barnier cada vez más pesimista.

El reloj pasa volando para la Unión Europea (UE) y para el Gobierno británico.

May remitió a la UE al llamado Libro Blanco, que, en su opinión, representa "un cambio significativo en nuestra posición" y es un "conjunto de medidas coherente" para lograr un acuerdo de salida satisfactorio para todas las partes. Insistió en que varios aspectos de la iniciativa británica son "útiles" para la discusión, pero precisó que Bruselas no va a negociar el libro blanco en sí mismo.