Miércoles, 18 Julio, 2018


Ya son 264 los muertos por la violencia en Nicaragua

Imagen de archivo del consejo Permanente de la oea Ampliar
Orlondo Matamoros | Julio 14, 2018, 05:07

La situación en Nicaragua fue debatida durante la sesión ordinaria del Consejo el miércoles, cuando el secretario ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Paulo Abrao, pidió a la OEA exigir al gobierno de Daniel Ortega el "fin inmediato a la represión y las detenciones arbitrarias, así como a todas las demás violaciones a los derechos humanos".

La representante venezolana en la OEA, Sara Lambertini, rechazó el documento porque lo consideró "parcializado y carente de objetividad".

Además, Abrao denunció que las personas detenidas por las autoridades nicaragüenses a raíz de las protestas han sido víctimas de "violencia, malos tratos e incluso tortura antes de ser trasladadas a la sede de la Policía Nacional". "Se requiere de tiempo, imparcialidad y de una actitud profesional para informar con aproximación a la verdad de lo que realmente ocurre en Nicaragua", sentenció Moncada. De acuerdo con su exposición, estas "atrocidades" han sido ignoradas "por un grupo de países que niega la capacidad de las autoridades nicaragüenses a defenderse".

El principal funcionario de la Oficina de Democracia, Derechos Humanos y Trabajo del Departamento de Estado, Michael Kozac, dijo en la audiencia de hoy que aquellos funcionarios del gobierno "que continúen colaborando con el régimen en el abuso de los derechos humanos del pueblo nicaragüense y en la prevención de que ejerzan sus derechos democráticos para elegir un gobierno legítimo se encontrarán a ellos mismos y sus familias en la misma situación que los que recientemente sancionados".

Venezuela y Bolivia fueron los únicos países que expresaron su apoyo al gobierno de Ortega.

"En Nicaragua, minorías violentas altamente organizadas y financiadas desde el exterior y movilizadas por un ideología de odio han actuado de un modo cruel y barbárico, secuestrando a cientos de inocentes e incendiando muchas propiedades", comentó Lambertini. Explicó que la violencia como herramienta política hace "perder legitimidad inexorablemente a cualquier propósito ético-político".

Otras naciones, como Estados Unidos, México y Colombia, condenaron la represión por parte de las autoridades contra la sociedad nicaragüense y lamentaron "la falta de avances" en el diálogo para mejorar la situación.

Las protestas en Nicaragua se iniciaron el 18 de abril contra una reforma del seguro social, pero derivaron en la exigencia de la partida de Ortega, que dirige el país desde el 2007 tras sucesivas reelecciones, amañadas según la oposición.