Miércoles, 18 Julio, 2018


El Ejército de Nicaragua niega participar "en actividades de orden público"

Paramilitares rodean la Basílica San Sebastián en Diriamba Nicaragua Paramilitares rodean la Basílica San Sebastián en Diriamba Nicaragua
Orlondo Matamoros | Julio 13, 2018, 21:39

El Ejército de Nicaragua emitió la tarde de este martes un comunicado donde informan a los ciudadanos ser víctimas de una "campaña calumniosa" en la que se les acusa estar vinculados en los actos de represión y violencia que se han ejecutado en diversas partes del territorio nacional.

En el texto, la Dirección de Relaciones Públicas y Exteriores del Ejército de Nicaragua rechazó la manipulación de imágenes falsas "para tergiversar el quehacer y la actuación de la institución". También han circulado fotografías de francotiradores y de hombres portando ametralladoras PKM, lanzacohetes RPG-7 y granadas de fragmentación que, según expertos, serían de uso exclusivo de la entidad castrense.

Las ofensivas se perpetraron el fin de semana pasado en las ciudades de Jinotepe y Diriamba, en el Pacífico, así como en Matagalpa, en la zona norte de Nicaragua.

Dichas fuerzas están integradas por policías, antimotines, parapolicías, paramilitares y grupos afines al gobierno de Daniel Ortega, que en su mayoría actúan encapuchados y en ocasiones fuertemente armados. A través de un comunicado, los militares han negado cualquier vinculación en los actos violentos y han asegurado que tienen "el control absoluto" de su armamento.

"El Ejército reitera que tiene control absoluto de su personal, armamento y medios de todo tipo", agregó.

El Ejecutivo indicó en un comunicado "que como Estado y Gobierno legítimamente constituidos y con base en la Constitución Política y las Leyes de la República", tiene "el deber de defender la seguridad, la paz, el derecho a la vida y el ejercicio de los derechos fundamentales de todos los nicaragüenses".

Las protestas contra Ortega, por la fallidas reformas a la seguridad social y se han convertido en un reclamo que pide la renuncia del mandatario, después de once años en el poder, con acusaciones de abuso y corrupción en su contra.