Martes, 13 Noviembre, 2018


La vida del entrenador tailandés marcada por la tragedia

Los equipos de salvamento tailandeses comienzan con el rescate de doce niños y un adulto atrapados desde hace dos semanas en una cueva del norte del país Rescate en Tailandia: la increíble historia del entrenador que entró con los chicos en la cueva
Orlondo Matamoros | Julio 10, 2018, 22:41

Se quedó huérfano a los 10 años, después de que sus padres y hermano fallecieron por una epidemia de enfermedades respiratorias que en 2003 se presentó en Tailandia. Chanthawong fue el único sobreviviente de su familia.

Pasaron dos años y su familia decidió ingresarlo a un monasterio de monjes budistas.

El niño quedó a cargó de otros familiares. A los 22 años inició su preparación para ser monje, pero dejó el monasterio para cuidar a su abuela enferma en Mae Sai, en el norte de Tailandia. Allí vivió una década, hasta 2015.

Pasó el tiempo y tuvo la oportunidad de ingresar al cuerpo técnico de Moo Pa. Chanthawong trabajó junto al entrenador Nopparat Khanthavong para elaborar un sistema para que los niños se motivaran y entrenaran para obtener mejores notas en sus escuelas: les regalaban pantalones y botines de fútbol nuevos cuando los chicos aprobaban sus cursos.

La escuela Mae Sai Prasitart se encuentra a poca distancia de las cuevas Tham Luang, donde se internaron.

Fue ahí cuando le encomedaron llevar a los niños a un centro de entrenamiento ubicado en la cordillera, que se extiende por ambos lados de la frontera entre Tailandia y Myanmar, y que cuenta con numerosas cascadas y cuevas.

"Asegúrese de ir en bicicleta detrás de ellos mientras vayan viajando para tenerlos a la vista", le había dicho.

Ekapol Chanthawong y los integrantes del equipo de fútbol Wild Boars.

Chanthawong muestra en Facebook que su vida estaba dedicada a los chicos que conformaban el equipo de fútbol de Tailandia.

La madre de Pornchai Khamluang, uno de los chicos atrapados en la cueva, manifestó al diario "The Washington Post" que la presencia de Ekapol Chanthawong es muy importante para lo niños.

Para la tía de Chanthawong, los 10 años en el monasterio budista lo volvieron un joven "saludable física y mentalmente" y le enseñaron habilidades de supervivencia que ayudaron a los chicos a subsistir en la trampa subterránea. "Debe de haberlos ayudado a permanecer calmados y optimistas”, señala la mujer".

El entrenador principal, contó que Ekapol "es alguien que siempre dio mucho de sí mismo para ellos".

"Es alguien que siempre dio mucho de sí mismo para ellos", comentó el entrenador principal Khanthavong, agregando que "transportaba a los chicos hacia y desde sus casas cuando sus padres no podían hacerlo y se responsabilizaba por ellos como si fueran su propia familia".

Según informaron ayer, Chanthawong sufría de desnutrición cuando los rescatistas entraron a la cueva, debido a que priorizó a los chicos al racionar el alimento que tenían disponible en la caverna. La carta de Ekapol, garabateada en un trozo de papel manchado de amarillo, era breve, pero incluía una promesa y una disculpa.