Martes, 13 Noviembre, 2018


Jornada sangrienta en Nicaragua: varios muertos tras avanzada del Gobierno

Daniel Ortega descartó adelantar las elecciones en Nicaragua Diálogo en Nicaragua en la cuerda floja ante graves hechos de violencia
Orlondo Matamoros | Julio 10, 2018, 22:42

El nuncio, el cardenal y los obispos llegaron en caravana desde Managua para ayudar a liberar a los retenidos, entre ellos médicos voluntarios atrapados desde el domingo en la iglesia después de la violenta incursión en la ciudad.

Dichas fuerzas, integradas por policías, antimotines, parapolicías, paramilitares y grupos afines al Gobierno de Daniel Ortega, impidieron la entrada o salida de personas en todo el departamento (provincia) de Carazo, al que pertenecen Jinotepe y Diriamba, según pudo constatar Efe.

Los religiosos fueron rodeados por partidarios del gobierno al llegar al templo, en cuyos alrededores había decenas de paramilitares.

En medio de la confusión, los sacerdotes intentaron abandonar la iglesia por la puerta trasera, pero nuevamente fueron agredidos por los encapuchados. "Lo único que hemos encontrado de parte de ellos (los miembros del Gobierno) es irresponsabilidad, mentira, dilación", dijo el obispo auxiliar de Managua, Silvio Báez, que el domingo puso en duda la continuidad de la mesa de diálogo.

En el hecho, también, resultaron lesionados el sacerdote Edwin Román y monseñor Miguel Mántica.

El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) informó este lunes que que 38 personas murieron ese día, entre opositores, policías y fuerzas de choque leales al Ejecutivo.

La situación en Nicaragua es frágil.

La iglesia Católica participa como testigo y mediadora en un diálogo nacional, en el cual la Alianza Cívica (universitarios, empresarios, campesinos y sociedad civil) han pedido adelantar las elecciones, como solución a la crisis en Nicaragua, pero ayer Ortega descartó esa posibilidad.

Pero la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) advirtió que valora "seriamente la continuación en el diálogo", que ha sido suspendido en tres ocasiones desde que inició a mediados de mayo.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh) han responsabilizado al Gobierno de Ortega por graves violaciones a los derechos humanos.

Los medios de comunicación críticos con el Gobierno relatan que el fin de semana se produjeron violentas ofensivas de grupos paramilitares orteguistas para acabar a sangre y fuego con las barricadas instaladas en distintas ciudades del país, con la intervención secundaria de la policía.

Palas mecánicas desmontaron las barricadas y despejaron las vías para que circularan más de 350 furgones de carga centroamericanos que estaban varados desde hacía más de un mes en la carretera bloqueada de Jinotepe.

El RPG 7, un lanzacohetes portátil que se puede manipular casi con el mismo esfuerzo que un fusil, fue utilizado en los ataques perpetrados esta mañana contra la población de Jinotepe y Diriamba, dijo Samcam en sus redes sociales.

Las protestas contra Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, comenzaron el 18 de abril pasado, por unas fallidas reformas de la seguridad social y se convirtieron en una exigencia de renuncia del mandatario, después de once años en el poder, con acusaciones de abuso y corrupción.

Ante la manifestación del gobierno, la Alianza Cívica aplazó para el próximo jueves una marcha que tenía prevista este sábado y llamó a un paro nacional el 13 de julio, el segundo convocado en la crisis, luego de la jornada del 14 de junio, que tuvo con gran acogida.

En contraofensiva, el gobierno celebrará el viernes una efeméride previa al 39 aniversario -el 19 de julio- de la revolución sandinista.