Sábado, 15 Diciembre, 2018


Un juez ordenó liberar al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva — Brasil

La Justicia brasileña no se pone de acuerdo con la situación del expresidente Ex presidente Lula da Silva recobrará la libertad por orden de un juez
Orlondo Matamoros | Julio 09, 2018, 19:53

El ex presidente niega haber hecho nada ilegal.

Lo hizo como juez de guardia del Tribunal Regional de la Cuarta Región (TRF-4), corte de segunda instancia con sede en Porto Alegre que en abril negó las últimas apelaciones de Lula en ese ámbito y ordenó su ingresó en prisión.

Desde entonces, el juez no se olvidó de Lula: ordenó su detención para llevarlo a declarar a una comisaría, hizo públicas conversaciones privadas del líder del PT con Rousseff cuando ella aún ocupaba la Presidencia y condenó al ex presidente a una pena de cárcel por corrupción y lavado al considerar probado que Lula recibió un lujoso departamento en la playa de Guarujá a cambio de beneficiar a la constructora OAS con adjudicaciones de contratos públicos.

Aunque fuera liberado, la candidatura de Lula debería ser invalidada por el Tribunal Electoral de Brasil al estar condenado en segunda instancia, según la ley brasileña, pese a que el expresidente asegura que sigue siendo candidato. El juez señala también ilegalidades en la decisión de encarcelar al expresidente. Sin embargo, Rogério Favreto indicó que Gebran Neto -quien bloqueó la liberación de Lula- no tiene competencia jurisdiccional en el recurso en curso.

La Justicia autorizó la liberación pero el juez Sergio Moro, mentor de la causa Lava Jato, rechazó la liberación del expresidente Lula.

La decisión se dio al final de una jornada de alta tensión, con manifestantes a favor de Lula en calles de las principales ciudades del país sudamericano. Todo indica que este nuevo episodio va a incendiar la batalla jurídica que se estableció en Brasil desde que comenzó la investigación judicial del caso la Lava Jato en 2014.

El exdirigente sindical ha agotado prácticamente la segunda instancia y solo le queda acudir a los altos tribunales -el Supremo y el Constitucional- para revertir la condena. Si llega a ser firme, la impediría que pueda presentarse en las elecciones presidenciales del 7 y 28 de octubre.