Martes, 25 Setiembre, 2018


Solidaridad y misericordia, respuestas a los desafíos migratorio — Francisco

El Papa Francisco El Papa Francisco
Orlondo Matamoros | Julio 09, 2018, 22:25

El papa Francisco ha denunciado este viernes la muerte de miles de personas en el Mediterráneo y ha elogiado a los socorristas que salvan las vidas de los migrantes en el mar, y en especial la ONG ProActiva Open Arms, entre ellos al rescatador de Tomelloso Joaquín Acedo, durante la misa que ha celebrado en la plaza de San Pedro para recordar su visita de hace cinco años a la isla italiana de Lampedusa. Alrededor de 200 personas estuvieron presentes, incluidos refugiados y cuidadores.

"En la misa, que ha transcurrido sin la presencia de periodistas para preservar la intimidad de los refugiados y las personas que los ayudan, el pontífice ha clamado por los "pobres pisoteados" y los "pequeños exterminados" que son las víctimas actuales de la cultura del descarte" y ha incluido en ese grupo a los "migrantes y refugiados que siguen llamando a las puertas de las Naciones que gozan de mayor bienestar".

"El papa argentino destacó en su homilía que desde Lampedusa preguntó a toda la humanidad: "¿Dónde está tu hermano?", pero que las respuestas a este llamamiento "aunque generosas, no han sido suficientes y nos encontramos llorando hoy a miles de muertos".

"Ante los desafíos migratorios de hoy, la única respuesta sensata es la de la solidaridad y la misericordia" afirmó el Papa, precisando que se trata de una respuesta "que no hace demasiados cálculos", y que "requiere una división ecua de las responsabilidades, una honesta y sincera valoración de las alternativas y una gestión prudente". Él necesita nuestros ojos para ver las necesidades de hermanos y hermanas.

El Papa Francisco también puso en guardia sobre la tentación de tener una actitud de cerrazón ante quienes tienen derechos como todos a la seguridad y a una condición de vida digna, y también se refirió a quien construye muros, "reales o imaginarios", en lugar de puentes. Necesita nuestras manos para socorrerlos.

“Una política justa es la que se pone al servicio de la persona, de todas las personas afectadas; que prevé soluciones adecuadas para garantizar la seguridad, el respeto de los derechos y de la dignidad de todos; que sabe mirar al bien del propio país teniendo en cuenta el de los demás países, en un mundo cada vez más interconectado. Necesita nuestra voz para denunciar las injusticias cometidas en el silencio (a veces cómplice) de muchos. En referencia a los migrantes, Francisco les pidió que "sean testigos de esperanza en un mundo cada vez más preocupado del presente, con poca visión de futuro y reacio a compartir". "Sobre todo, el Señor necesita de nuestros corazones para manifestar el amor misericordioso de Dios por los últimos, los rechazados, los abandonados, los marginados".

Jorge Mario Bergoglio concluyó su homilía con un doble mensaje de agradecimiento: "Quería celebrar el quinto aniversario de mi visita a Lampedusa con ustedes, que representan a los socorristas y a los que han sido salvados en el Mar Mediterráneo".

"Gracias por encarnar hoy la parábola del Buen Samaritano, que se detuvo a salvar la vida de un hombre sin preguntarle cuál era su procedencia, sus motivos o sus documentos".

"A los rescatados quiero reiterar mi solidaridad y aliento, ya que conozco bien las tragedias de las que se están escapando", indicó.