Lunes, 17 Diciembre, 2018


Por esta razón, una niña sufrió una repentina parálisis — FOTOS

Niña sufre extraña parálisis repentina y madre descubre el inesperado culpable al peinarla Las garrapatas hembras cuando van a poner huevos segrega una neurotoxina al beber la sangre humana
Orlondo Matamoros | Junio 13, 2018, 06:57

Pero el miércoles pasado, cuando se despertó y pretendió ponerse de pie, se derrumbó. Una y otra vez. Jessica Griffin no comprendía que le pasaba a su hija. La madre quiso continuar la rutina cotidiana, por lo que le ayudó a vestirse y luego la peinó y fue ahí cuando vio a una enorme garrapata aferrada al cráneo de su hija.

Griffin comenzó a cambiarla y a peinarla para alistarla, fue en ese momento que descubrió una garrapata estaba pegada al cuero cabelludo de la menor. Gorda y saciada con la sangre de Kailyn.

De inmediato, sospechó que esa podía ser la causa de la parálisis de su niña.

Con el insecto en una bolsa plástica y una gran preocupación, la familia llegó al hospital y los médicos le contaron sobre la extraña posibilidad de que estos ectoparásitos provoquen una parálisis temporal, sobre todo en animales, pero también en niños. Terminó de vestir a su hija y corrió con ella al hospital.

Según los reportes de la Fundación Estadounidense de la Enfermedad de Lyme, la parálisis es provocada por las hembras y ocurre cuando están a punto de colocar los huevos.

El peligroso insecto que puede provocar parálisis en los niños

"¡Después de un montón de análisis de sangre y una tomografía computarizada de la cabeza ha diagnosticado como una parálisis de garrapata! ¡Es más común en niños que en adultos", escribió Jessica en su perfil de Facebook.

Por lo general, los síntomas en las víctimas de garrapatas suelen aparecer entre cinco y siete días después del "ataque". Sin embargo, no se sabe por qué fue tan repentino en Kailyn. Comienzan por las extremidades inferiores hasta pasar a las superiores.

Incluso, dificulta la movilidad de los músculos de la cara y la lengua por eso Kaylin tenía dificultad para hablar. Por eso a la pequeña le costaba hablar. Luego, en niños. Pero sobre todo, niñas, por el largo de sus cabellos, donde el insecto encuentra un cómodo y plácido refugio para chupar sangre.

Ya que el insecto se extrae del cuero cabelludo o del lugar donde está escondido, el paciente se recupera satisfactoriamente de forma inmediata casi siempre. La menor recibió tratamiento especial y según Griffin "todo volvió a la normalidad".