Miércoles, 17 Octubre, 2018


Científicos transfieren memoria entre dos caracoles marinos para crear una artificial

Consiguen el primer trasplante de memoria entre dos caracoles Científicos logran “transferir memorias” entre caracoles con una inyección
Federico Mansilla | May 17, 2018, 02:53

Poder trasplantar la memoria de un ser vivo a otro ha formado parte del relato de la ciencia ficción, pero la ciencia va dando pasos para convertirlo en realidad.

Los científicos esperan que estos resultados sirvan como un paso para aliviar los efectos de enfermedades como el Alzheimer y el trastorno por estrés postraumático. Sin embargo, esta investigación postula de que esta se almacena en las modificaciones epigenéticas.

Glanzman ha confiado en que el hallazgo sea útil para explorar más aspectos de la memoria que hasta ahora eran desconocidos, aunque ha admitido desconocer si el proceso empleado con los caracoles serviría para trasferir recuerdos formados a través de experiencias de la vida. Al cabo de un tiempo, cuando pincharon nuevamente a los animales con otro instrumento, reaccionaban contrayéndose como un mecanismo de defensa. Cuando el ARN se insertó en otros especímenes que no habían sido entrenados, se comportaron de la misma manera que los que sí lo hicieron.

El resultado podría apoyar estudios realizados hace décadas que ya sugerían que el ARN estaba involucrado en la memoria.

El ARN es una molécula grande que participa en varias funciones esenciales en organismos biológicos, incluida la unión de proteínas y la forma en que se manifiestan los genes. Estos impactos han mejorado su reflejo de respuesta defensiva que usan para protegerse de posibles daños.

Cuando los investigadores tocaron los caracoles, encontraron que aquellos a los que se les habían administrado los amortiguadores mostraban una contracción defensiva que duraba unos 50 segundos, mientras que los que no habían recibido los golpes se contraían por solo un segundo.

Del grupo que había sido instruido para defenderse, los investigadores extrajeron el ácido ribonucleiclo y lo inyectaron en caracoles que no habían sido sometidos a esta terapia de shock. Luego comprobaron que los caracoles que recibieron la inyección actuaron como si hubiesen sido entrenados como el grupo anterior, informó la BBC.

Liderado por el profesor de neurobiología de la Universidad de California de Los Ángeles (EE.UU.) David Glanzman, el experimento, realizado en caracoles marinos (Aplysia califórnica), parece haber probado una idea que ya se ha debatido en los círculos científicos: que lo recuerdos que desencadenan un recuerdo defensivo en estos animales están codificados en las moléculas del ácido ribonucleico (ARN).

Al final de los transplantes de ARN, los caracoles no entrenados se comportaron como si ellos hubieran tenido las experiencias con los choques eléctricos y, al igual que los manipulados, experimentaron contracciones de más de 40 segundos.