Lunes, 20 Noviembre, 2017


Trabajamos con Trump, pese a las diferencias — México

México: Trabajamos con Trump, pese a las diferencias ‎ Sin TLCAN, la cerveza y el tequila no pagarían arancel
Orlondo Matamoros | Noviembre 14, 2017, 03:06

Las tensas relaciones entre México y Estados Unidos desde la llegada de Trump a la Casa Blanca, en particular por su intención de construir un muro en la inmensa frontera que comparten ambos países, también tienen consecuencias en lo económico.

La administración del presidente Donald Trump llega a la quinta ronda de negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) con creciente presión de la mayor parte del sector privado de Estados Unidos para evitar que ponga en peligro el acuerdo. De hecho, la semana que viene se celebrará en ese país una compleja ronda de conversaciones sobre dicho tratado.

Entre tanto, el presidente Trump sostuvo que el TLCAN ha resultado beneficioso para Canadá y México a expensas de Estados Unidos, que a consideración de Trump ha perdido millones de puestos de empleo, mayormente en el área de la manufactura.

"En años recientes, los militantes han cambiado sus evaluaciones de los acuerdos de libre comercio en general, conforme los republicanos han adoptado puntos de vista más negativos y las opiniones sobre el TLCAN se reflejan en esta dinámica partidista", observó el Pew.

Desde el 1º de enero de 1994, cuando el TLCAN entró en vigencia, el comercio bilateral entre los países miembros se ha triplicado, mientras que entre EEUU y México se ha cuadruplicado.

Ahora, a menos de un año de las elecciones mexicanas del próximo mes de julio, el gobierno mexicano continua haciendo esfuerzos para diversificar su comercio e intentar buscar otros socios para limitar su dependencia de Estados Unidos.

"Se comenzó a favorecer mucho a la industria chatarra, aquí vivieron su paraíso", aseguró Alejandro Calvillo, director de "El Poder del Consumidor", quien destacó que no hubo ningún tipo de política pública para proteger la alimentación de la población mexicana, por lo que se le dio libertad a la comercialización de productos chatarra.

Se trata del que hasta ahora se conocía como TPP, un texto que quedó tocado de muerte por la decisión de Estados Unidos de retirarse y que los países restantes (Brunéi, Chile, Nueva Zelanda, Singapur, Australia, Canadá, Japón, Malasia, México, Perú y Vietnam) quieren potenciar.