Lunes, 20 Noviembre, 2017


Marchan por los secesionistas presos — Cataluña

Museo de Indonesia retira instalación nazi por las críticas Museo de Indonesia retira instalación nazi por las críticas
Federico Mansilla | Noviembre 12, 2017, 21:31

Desde Bruselas, donde se encuentra para no responder ante la Justicia española, el depuesto presidente catalán, Carles Puigdemont, envió un mensaje grabado en el que remarcó que no habrá "barrotes ni exilios" que disuadan a Cataluña de "decidir libremente su futuro a través de las urnas", sin "gobiernos impuestos".

Inicialmente prevista para el 12 de noviembre, se adelantó al 11 para que tenga ecos de las grandes manifestaciones del 11 de septiembre, la fiesta nacional de Cataluña.

También detenidos desde mediados de octubre están Jordi Sànchez y Jordi Cuixart, líderes respectivos de la Asamblea Nacional catalana y de Omnium.

A la marcha asistió la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, que defiende un referendo para la región pero se mostró muy crítica con la estrategia unilateral de los independentistas.

Según el auto del juez, ella y los diputados encausados por la proclamación de independencia del 27 de octubre manifestaron que o abandonaban la política o la seguirían ejerciendo "renunciando a cualquier actuación fuera del marco constitucional".

En esas cartas, los líderes independentistas denunciaron su "injusto encarcelamiento" y agradecieron a la población catalana las movilizaciones pacíficas y la unidad de acción para pedir su puesta en libertad y seguir adelante con el proyecto soberanista. "Todo el mundo dice lo que ha de decir para salir libre", dijo Maria Ángels Quintana.

"Nos nos dejemos atemorizar por aquéllos que quieren imponer el 155, recortar nuestras libertades y humillar nuestras instituciones", dijo el líder secesionista, en referencia a los partidos que apoyaron al gobierno español de Mariano Rajoy en la intervención de la norteña región al amparo del artículo 155 de la Constitución.

Diez líderes independentistas están en prisión preventiva como sospechosos de sedición y rebelión, ocho de ellos miembros del gobierno catalán que encabezaba este ex periodista de 54 años al que acompañan en Bélgica otros cuatro consejeros, reclamados todos para declarar por los mismos hechos.

La formación parte como favorita, según los sondeos, aunque sin mayoría absoluta y obligados a buscar, lo que podría dar pie a una reorganización de la política catalana, monopolizada en los últimos años por el debate sobre la independencia.

El conservador Partido Popular (PP) de Rajoy intentó evitar que el acto se transmitiera por la TVE pública regional alegando con un recurso, que fue rechazado por la Junta Electoral, que no garantizaba la pluralidad política en campaña.

"Vio crecer el desafío secesionista y no hizo nada para evitarlo (.) Prefirió enfrentar, destruir, callar y dividir, ese es el legado de las cenizas de la derecha", afirmó.