Domingo, 22 Setiembre, 2019


Reina Isabel presenta agenda del gobierno ante Parlamento

Orlondo Matamoros | Junio 22, 2017, 10:21

El hecho de que casi dos millones de ciudadanos británicos hayan firmado recientemente una petición oficial para revocar la cita de la primera ministra Theresa May con el mandatario norteamericano, sumado al reciente desplante de la monarca, amplifican las posibilidades de un viaje frustrado.

La primera ministra británica, Theresa May, prometió el miércoles escuchar con más atención las preocupaciones de las empresas por la salida del país de la Unión Europea durante la presentación de una programa de gobierno centrado en el Brexit.

Entre esos proyectos de ley destaca la "Gran Ley de Derogación", que revocará el Acta de Comunidades Europeas de 1972 -que en su día autorizó el ingreso del Reino Unido en la UE- y que convertirá en británicas las leyes comunitarias, además de poner fin a la jurisdicción del Tribunal Europeo de Justicia. La prioridad absoluta quedó reservada para el divorcio de la UE, ocho normas en total, que fueron las primeras en ser mencionadas.

El programa anticipó entre otros puntos el fin de la libertad de movimientos y una nueva política de inmigración y el compromiso del gobierno británico a "una relación profunda y especial con los aliados europeos" y en llegar a "nuevos acuerdos de comercio y de aduanas".

A la luz de los atentados en Manchester y Londres, se revisará la estrategia antiterrorista del Gobierno para aumentar poderes a los servicios de policía y seguridad, y que las penas por delitos vinculados con terrorismo sean mayores.

El problema de May será hacer aprobar su programa, con un Partido Conservador que perdió la mayoría absoluta en la Cámara de los Comunes y que parece dividido internamente entre los que promueven una salida pura y dura y los más pragmáticos que prefieren un acuerdo moderado.

Corbyn, que aseguró que los laboristas están preparados para formar un gobierno si el conservador no prospera, cuestionó el pacto que los "tories" tratan de cerrar con el ultraconservador Partido Democrático Unionista (DUP) de Irlanda del Norte, a cuyos diez diputados necesitan para poder gobernar en minoría. Las cuentas se realizarán los próximos 28 y 29, cuando están previstas las votaciones sobre las enmiendas al programa presentado ayer, una suerte de voto de confianza.

La salud del esposo de la reina Isabel II de Inglaterra, de 96 años de edad, "está mejorando" luego de haber ingresado la noche del martes por una infección derivada de un problema médico previo, indicó el príncipe Carlos, hijo de Felipe.

Lo que sí entró fue una promesa de reubicar a todos los desplazados por el incendio de la Grenfell Tower, el edificio destruido la semana pasada, "lo más cerca posible" de sus antiguos hogares.

La reina debió dejar esta vez el vestido ceremonial, la corona y la carroza que acostumbra utilizar en los discursos de apertura legislativa.