Domingo, 25 Junio, 2017


Intelectuales de Cuba piden a colegas de EU rechazar política de Trump

Orlondo Matamoros | Junio 20, 2017, 11:42

Nicaragua continuará denunciando el criminal bloqueo de los Estados Unidos contra Cuba, condenado por todos los Países del Mundo; continuará exigiendo su eliminación, así como el cese de la hostilidad y las Políticas agresivas contra un País Hermano, Símbolo, Ejemplo, de Solidaridad y Desarrollo Cultural y Científico en el Mundo.

Afirmó que ciudadanos estadounidenses que cometieron delitos en Cuba, como el secuestro de aeronaves, fueron sancionados por tribunales cubanos y cumplieron largas penas de privación de libertad en la isla.

Luego de que el mandatario diera un paso atrás a la política de acercamiento a La Habana, impulsada por su antecesor Barack Obama, el gobierno cubano lamentó las declaraciones de Trump y reiteró su llamado a un "diálogo respetuoso".

En suma, la decisión de Trump resulta deplorable desde toda perspectiva: constituye un anuncio de que su país no cejará en la violación de la legalidad; configura un nuevo foco de conflicto; supone un atropello al derecho de los estadunidenses a desplazarse y establecer relaciones de negocios y, ante todo, renueva la histórica afrenta contra el pueblo cubano.

En su lugar, el Presidente estadounidense, otra vez mal asesorado, toma decisiones que favorecen los intereses políticos de una minoría extremista de origen cubano del estado de Florida, que por motivaciones mezquinas no desiste de su pretensión de castigar a Cuba y a su pueblo, por ejercer el derecho legítimo y soberano de ser libre y haber tomado las riendas de su propio destino.

Señala además que Cuba con sus modestos recursos ha contribuido también a la mejoría de los derechos humanos en muchos lugares del mundo, a pesar de las limitaciones que le impone su condición de país bloqueado.

"Eso es lo que Trump ahora intenta corregir", escribió el escritor en una columna en la que recuerda que al cabo de casi 60 años "la revolución cubana continúa siendo enemiga de los ideales e intereses de Estados Unidos" y por ello el jefe de Gobierno de la isla, Raúl Castro, "no ha renunciado a la confrontación".

"Cualquier estrategia dirigida a cambiar el sistema político, económico y social en Cuba, ya sea la que pretenda lograrlo a través de presiones e imposiciones, o empleando métodos más sutiles, estará condenada al fracaso", advierte.

Según informó la Casa Blanca en un escueto comunicado, Trump "discutió asuntos bilaterales y regionales", incluida "la nueva política de Estados Unidos sobre Cuba".

Ambos analistas sugieren que la consecuencia de esta decisión podría ser una mayor unión de las naciones caribeñas en rechazo a la nueva postura de Trump respecto a Cuba, y ahora también ante el acelerado interés de Washington sobre la situación política venezolana.