Lunes, 11 Diciembre, 2017


Tareck El Aissami rechazó las nuevas medidas de EE.UU contra Cuba

Orlondo Matamoros | Junio 19, 2017, 20:16

'Condenamos con la mayor firmeza el endurecimiento del bloqueo injusto y anacrónico ordenado por Trump, que es una nueva declaración de guerra fría contra el pueblo de Cuba y su gobierno', señaló un comunicado.

Trump endureció este viernes la política de su predecesor hacia Cuba y prometió ayudar a la oposición al gobierno de la isla, que calificó de "brutal".

"Mantenemos una relación muy respetuosa y constructiva con Estados Unidos, pero siempre tuvimos una diferencia de opinión sobre el nivel de compromiso con Cuba", expresó Trudeau.

Además, Washington restablecerá un grupo de 12 categorías en que los estadounidenses interesados en viajar a Cuba tendrán que encajarse para poder recibir sus licencias de viaje, explicó el funcionario.

Objetivo: debilitar la economía de la isla.

Esta semana Trump firmó un memorando que revierte avances alcanzados en los últimos años, después de que el 17 de diciembre de 2014 los presidentes Raúl Castro y Barack Obama dieran a conocer la decisión de restablecer las relaciones diplomáticas.

No obstante, las embajadas en Washington y en La Habana permanecerán abiertas, aunque el mandatario estadunidense no nombrará a un embajador. Y no se va a reinstaurar la política de "pies secos, pies mojados", que garantizaba residencia a los cubanos que lograban pisar suelo estadounidense y que Obama eliminó poco antes de dejar la Casa Blanca.

Apertura. Analistas locales aseguran que el deshielo político entre ambas naciones había provocado una fascinación hacia un país caribeño que a muchos les parecía anclado en el tiempo.

No "interrumpirá" los negocios existentes, como uno cerrado bajo el gobierno de Obama por Starwood Hotels Inc, propiedad de Marriott International Inc, para administrar un histórico hotel en La Habana.

Con respecto a los fugitivos de la justicia norteamericana, dijo que "Cuba ha concedido asilo político o refugio a luchadores por los derechos civiles de los Estados Unidos".

Cuba se niega a negociar con Estados Unidos "bajo presión o amenaza", afirmó este lunes en Viena su canciller, Bruno Rodríguez, en respuesta al cambio de política hacia la isla anunciado por Donald Trump.

El nuevo enfoque de Trump, que será consagrado en una nueva directiva presidencial, busca un cumplimiento más estricto de una vieja prohibición sobre los estadounidenses que viajan a Cuba como turistas, y también prevenir que se usen dólares para financiar a lo que su administración ve como un gobierno represivo controlado por las fuerzas armadas.