Lunes, 11 Diciembre, 2017


Rusia critica a EE.UU. por nueva política sobre Cuba

El presidente de Panamá Juan Carlos Varela. EFE  Archivo El presidente de Panamá Juan Carlos Varela. EFE Archivo
Eduardo Anchondo | Junio 19, 2017, 20:22

El Movimiento Nacional de Amistad y Solidaridad Mutua Venezuela-Cuba rechazó este sábado las acciones tomadas por el presidente de Estados Unidos (EE.UU.), Donald Trump, destinadas a cancelar la política de relaciones con la isla que inició la antigua Administración.

"En Cuba es imposible dañar al sector estatal de la economía sin afectar al cooperativismo, a los privados (trabajadores por cuenta propia o cuentapropistas) y a las pequeñas empresas", afirmó el canciller cubano en una rueda de prensa en Viena.

La jefa de la diplomacia venezolana denunció además que el "extremismo estadounidense pretende plagar el planeta de miseria, violencia y muerte para satisfacer al capital y su barbarie".

Trump anunció la "cancelación" de la política de Barack Obama hacia Cuba y se mostró dispuesto a negociar "un acuerdo mejor" con la isla, pero sólo si hay avances "concretos" hacia la celebración de "elecciones libres" y la liberación de "prisioneros políticos" en la isla.

Trump dijo que las sanciones sobre Cuba permanecerían vigentes hasta que el gobierno isleño libere a los presos políticos, deje de abusar de los disidentes y respete la libertad de expresión.

En una declaración escrita, el gobierno de Raúl Castro expresó que la "retórica hostil" del mandatario estadounidense va en perjuicio de las relaciones entre los dos países.

En el comunicado, el Gobierno de Raúl Castro también señaló que el presidente estadounidense derogó la Directiva Presidencial de Política "Normalización de las relaciones entre los Estados Unidos y Cuba", emitida por el presidente Obama en 2016, donde reconocía la independencia, la soberanía y la autodeterminación de Cuba y al gobierno cubano como un interlocutor legítimo e igual.

Desde su campaña electoral, Trump había prometido echar abajo las políticas que impulsó el presidente Barack Obama con el gobierno de Cuba desde 2014.

El mandatario limitará sustancialmente los viajes a Cuba de los estadounidenses, que en los últimos tiempos han podido hacer turismo encubierto gracias a las flexibilizaciones de Obama, y prohibirá a las empresas de su país hacer transacciones con compañías cubanas controladas por las fuerzas armadas y los servicios secretos, según explicó la Casa Blanca.

En ese sentido el documento resalta que "los cambios que sean necesarios en Cuba, como los realizados desde 1959 y los que estamos acometiendo ahora como parte del proceso de actualización de nuestro modelo económico y social, los seguirá decidiendo soberanamente el pueblo cubano".