Lunes, 21 Agosto, 2017


La lluvia canceló los partidos de Djokovic y Rafa Nadal

Alejandro Castrejon | Junio 19, 2017, 10:38

El español Rafael Nadal continuó imparable hacia su objetivo de ganar su décimo Roland Garros y ayer se clasificó para la gran final de mañana, donde tendrá como rival al suizo Stan Wawrinka, el campeón del torneo parisino en 2015.

En 2 horas y 15 minutos, el austríaco de 23 años, número 7 del ránking, que jugaba el partido 250 de su carrera, destronó al campeón del torneo e hizo patente que la recuperación mostrada en las últimas semanas por el número dos del mundo no es suficiente.

Se espera que la final del domingo sea muy competida, ya que Rafa quiere mantener su título de "Rey de la tierra", al ser el jugador con más campeonatos (9) de Roland Garros en la historia.

Djokovic, que buscaba avanzar por séptima vez consecutiva a semifinales en Roland Garros, desperdició dos puntos de set en el primer parcial antes de perder el "tiebreak". El suizo Stan Wawrinka tuvo la oportunidad de llevárselo al quebrar el saque de Andy Murray en el octavo game, quedando 5-3. Y es que el mallorquín llega a esta instancia sin haber cedido set alguno, además con el registro de haber ganado las anteriores nueve definiciones en la arcilla parisina.

Nadal mencionó en conferencia de prensa después de su partido de cuartos de final su buen rendimiento dentro del terreno de juego, "estoy jugando bien, me estoy moviendo por delante, Thiem es un jugador duro, le gané en Barcelona y Madrid, pero he perdido contra él en Roma, si juego bien, voy a ser capaz de reservar mi lugar en el final". Para el ex número uno del mundo se tratará de la vigésima segunda final de un Grand Slam.

Será el duelo 19 entre ambos tenistas, el segundo en la final de un grande tras el que el helvético venció en el Abierto de Australia de 2014, cuando ganó su primer Grand Slam.

De esta manera, Thiem se medirá a otro de los principales favoritos al título, el español Rafael Nadal (4), a quien ya le propinó la única derrota sufrida esta campaña en tierra batida, en cuartos de final del torneo de Roma.