Lunes, 11 Diciembre, 2017


El gobierno espía a Carmen Aristegui, publica The New York Times

Frascuelo Febo | Junio 19, 2017, 23:54

El gobierno de México espía a periodistas y activistas, así lo dio a conocer The New York Times.

En la investigación, el impreso estadounidense detalla que es a través de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Procuraduría General de la República (PGR) y el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) cómo llevan a cabo estas acciones de espionaje.

La compañía que fabrica el software, el Grupo NSO, dice que vende la herramienta exclusivamente a los gobiernos, con un acuerdo explícito de que se utiliza sólo para combatir a los terroristas o los cárteles de la droga y los grupos delictivos que han raptado y matado a los mexicanos.

Se trata del software conocido como Pegasus, el cual se "infiltra en los smartphones y otros aparatos para monitorear cualquier detalle de la vida diaria de una persona por medio de su celular: llamadas, mensajes de texto, correos electrónicos, contactos y calendarios".

La indagación fue elaborada por The Citizen Lab, la organización internacional Artículo 19 y las mexicanas R3D y SocialTIC; la cual documenta 76 nuevos intentos de infección, entre enero de 2015 y julio de 2016.

El artículo, publicado en la primera plana de la versión impresa, consigna que entre los afectados se encuentran abogados de los familiares de los 43 estudiantes de Ayotzinapa desaparecidos desde septiembre de 2014, y de los periodistas Carlos Loret de Mola y Carmen Aristegui, además del hijo de ésta última.

Al ver la negativa de Aristegui para dar clic a esos enlaces, en marzo, los mensajes de texto le llegaron a Emilio, su hijo de 16 años.

Mientras que en el caso de Aristegui Noticias, los mensajes recibidos ocurrieron durante sucesos como la exoneración del presidente Peña Nieto por el conflicto de interés de 'La Casa Blanca' o la publicación de reportajes relacionados con la figura presidencial.

Las personas en la mira del gobierno mexicano recibieron diversos mensajes de texto en sus celulares, que con amenazas o fake news (noticias falsas) buscaban que dieran clic en ligas de internet que automáticamente descargan e instalan el virus.

El despliegue de spyware por parte del gobierno mexicano ha sido sospechado antes, incluyendo intentos de hackers contra opositores políticos y activistas que luchan contra las empresas.

Los hallazgos de este reporte, refieren organizaciones, apuntan a la comisión de graves delitos y violaciones a derechos humanos, por lo que exigieron "una investigación exhaustiva, seria, imparcial y transparente sobre los hechos denunciados y castigarse a todos los responsables intelectuales y materiales".

No les importó que fuera un menor de edad, no les importó gastarse miles de pesos en utilizar el software Pegasus de espionaje, no les importó no tener la orden de un juez para utilizar ese sistema, lo que el gobierno de Enrique Peña Nieto quería era espiar y encontrar información que pudiera comprometer a la periodista Carmen Aristegui, quien los puso de rodillas con el reportaje de la Casa Blanca de Enrique Peña Nieto.

En el caso de Juan Pardiñas, impulsor de la ley 3de3, en sus vacaciones navideñas, recibió el mensaje: "En la madrugada falleció mi padre, estamos devastados, te envío los datos del velatorio, espero puedas venir". El software Pegasus no deja rastros del hacker que lo utilizó.

Para espiar a diez usuarios de iPhone, por ejemplo, el fabricante cobra 650 mil dólares, además de la cuota de instalación de 500 mil dólares, según las propuestas de comercialización de NSO Group que revisó The New York Times.

"Es muy poco probable que el gobierno haya recibido esa aprobación judicial para hackear los teléfonos de los activistas y periodistas", comentaron varios exfuncionarios de los servicios mexicanos de inteligencia al rotativo.