Понедельник, 11 Декабря, 2017


Trump pone fin a la política de acercamiento de Obama a Cuba

Frascuelo Febo | Июня 18, 2017, 20:18

Trump anunció las nuevas medidas en el Teatro Manuel Artime, lugar que recibe su nombre del líder de la fracasada invasión de Playa Girón -también llamada Bahía de Cochinos- de 1961, con la que exiliados cubanos intentaron derrocar el gobierno revolucionario de Fidel Castro con el apoyo de Washington. El funcionario ruso ha señalado que el "discurso anticubano" de la actual Administración de la Casa Blanca y su "estilo arrogante" en las relaciones con La Habana "no tiene perspectivas".

Al asegurar que "con la ayuda de Dios lograremos una Cuba libre pronto", Trump dio marcha atrás a la política de acercamiento con La Habana que inició su antecesor, Barack Obama.

El Departamento del Tesoro y el Departamento de Comercio de EE.UU. implementarán las nuevas regulaciones en los próximos 30 días.

Otros cambios anunciados por la Casa Blanca incluyen la prohibición de los viajes individuales para hacer contactos con el pueblo cubano, conocidos en inglés como "people to people travel", y la posibilidad de auditoría a todos los estadounidenses que visiten Cuba para comprobar que no violan las sanciones de Estados Unidos, reportó la agencia de noticias EFE. Llamó a imponer mayores limitaciones a la isla y a restringir el turismo estadounidense hacía ese destino.

Señaló como motivo de preocupación las violaciones a los derechos humanos cometidas por Estados Unidos en otros países, como las detenciones arbitrarias de decenas de presos en Guantánamo, Cuba y las guerras desatadas contra naciones como Irak con consecuencias nefastas para la paz, la seguridad y la estabilidad de Medio Oriente. En un comunicado difundido en el periódico Granma, el gobierno de Raúl Castro refirió la retórica de Donald Trump como hostil, luego de revertir la política que desde 2014 tendiera a restablecer las relaciones diplomáticas.

Incrementaremos nuestro trabajo solidario para responder a la "desastrosa" decisión del gobernante norteamericano de cancelar el acuerdo bilateral alcanzado hace dos años, lo que -puntualiza- coloca una vez más a Estados Unidos en una posició aislada en su frustrada tentativa de derrotar a la revolución Cubana.