Miércoles, 17 Octubre, 2018


Trump pide "sanciones mucho más fuertes" por misil norcoreano

Orlondo Matamoros | May 15, 2017, 10:42

La OTAN criticó hoy el lanzamiento de un nuevo misil balístico por parte de Corea del Norte y llamó a Pyongyang a fomentar una "desescalada" de la tensión, en lugar de insistir en la "provocación". "Con el misil impactando tan cerca de territorio ruso, de hecho más cerca de Rusia que de Japón, el presidente no puede imaginar que Rusia esté complacida", señala el comunicado.

Tras el lanzamiento, el nuevo presidente sucoreano Moon Jae-In, investido esta semana, convocó una reunión de emergencia con su gabinete de seguridad.

"El Sur y Estados Unidos están analizando más detalles sobre el misil", dijo la entidad en un comunicado sin dar más precisiones.

Moon llegó al poder tras comprometerse a buscar un mayor acercamiento con Pyongyang al tiempo que mantendría las sanciones sobre el país por sus desarrollos armamentísticos, lo que supone un cambio de rumbo tras el enfriamiento promovido por anteriores administraciones conservadoras.

En febrero, Pyongyang, lanzó un misil desde la misma posición que logró recorrer cerca de 500 kilómetros.

Por su parte, el primer ministro japonés, Shinzo Abe, afirmó que la prueba es "absolutamente inaceptable" y representa "una clara violación de las resoluciones de seguridad de Naciones Unidas", y añadió que Tokio continuará trabajando con Seúl y Washington para responder a los desafíos norcoreanos.

El misil se mantuvo en el aire durante una media hora, antes de caer en el mar de Japón, situado entre los dos países, informó el portavoz del gobierno japonés, Yoshihide Suga.

Otra prueba, que había sido lanzada en marzo, también cayó en una zona provocativamente cercana a Japón, desatando alarma en Tokio.

El régimen de Kim Jong Un advirtió a Estados Unidos que está "en un alcance a la vista para un ataque".

La responsable hizo estas declaraciones a su regreso de Oslo, donde se entrevistó con académicos y exresponsables estadounidenses, entre ellos Thomas Pickering, exembajador estadounidense, y Robert Einhorn, exconsejero del Departamento de Estado para la no proliferación y el control de armas, según indica la agencia de prensa surcoreana Yonhap.

El test armamentístico se produjo en medio de la creciente presión de la comunidad internacional a Corea del Norte para exigirle el cese de sus programas nuclear y de misiles, y cinco días después de que asumiera el cargo el nuevo presidente surcoreano, Moon Jae-in.