Miércoles, 20 Setiembre, 2017


Obama contesta a Trump por "acusaciones falsas"

Casa Blanca defiende acusaciones de Trump sobre escuchas Obama contesta a Trump por "acusaciones falsas"
Orlondo Matamoros | Marcha 19, 2017, 01:24

Por su parte, el presidente Trump, a través de un comunicado de su portavoz Sean Spicer, pidió hoy que sea el Congreso quien investigue estas presuntas escuchas, en el marco del caso sobre la injerencia de Rusia en las elecciones de noviembre pasado, y determine si hubo un potencial abuso de poder por parte del Ejecutivo de Obama.

Spicer destacó que "las informaciones sobre investigaciones sobre lo realizado justo antes de las elecciones de 2016 son muy preocupantes", sin aportar detalles del origen de estas.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acusó este sábado a su antecesor, Barack Obama, de haber intervenido su teléfono durante el "sagrado" proceso electoral, en medio de un nuevo escándalo en su gobierno por las reuniones que altos funcionarios de su gabinete mantuvieron con altos funcionarios rusos durante la campaña.

Sarah Huckabee Sanders manifestó a la cadena ABC que el mandatario "ha dejado muy en claro lo que cree y está pidiendo que lleguemos al fondo de esto".

Comey argumentó que la gravedad de las acusaciones de "pinchazo" en las comunicaciones de Trump exigían un comunicado público por parte del Departamento de Justicia señalando que eran incorrectas.

Trump hizo tales acusaciones sin presentar ninguna prueba, aparentemente basado en los comentarios del anfitrión de un programa de radio conservador, que luego fueron recogidos por el medio alternativo de derecha Breitbar News, que antes dirigió Stephen Bannon. "Esto es ¡McCarthyismo!", dijo Trump en su Twitter el sábado, al citar a la "caza de brujas" de ese senador estadounidense durante los años cincuenta.

"Se trata de una calumnia disfrazada". Como respuesta, el portavoz de Obama, Kevin Lewis, aseguró que ni el entonces presidente ni funcionarios de su Gobierno ordenaron alguna vez la vigilancia de ciudadanos estadounidenses, y que cualquier sugerencia de otra cosa es simplemente falsa.

La reunión con Kislyak desató un caos en Estados Unidos y obligó al fiscal general a recusarse de participar en la investigación que Estados Unidos está llevando adelante contra los rusos, por presuntamente haber pirateado los servidores del Partido Demócrata para perjudicar a la rival de Trump en las elecciones, Hillary Clinton.